Spain is pain #348: la necesidad

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Rey Carbón (Max). Ediciones La Cúpula, 2018. Rústica, 160 págs. B/N, 16,90 €

Cuando imparto clases relacionadas con la historia de la comunicación, ya sea como concepto general, de algún medio concreto, radio, televisión o cine o directamente cómic; en la primera o segunda clase siempre planteo una pregunta a mis alumnos: ¿Cuál es el impulso primigenio que nos impele a buscar comunicarnos de una manera mediada? Lejos de buscar una respuesta exacta, una fecha, un nombre o una cita de algún historiador, filósofo o académico que explique todo de una manera clara, lo que pretendo es que se miren a ellos mismos y valoren sus necesidades comunicativas y si están cubiertas con las tecnologías actuales. Cierto es que cada tecnología nueva que aparece nos invita reinventar la comunicación.

Esa idea de la comunicación primigenia está relacionada con la creación del lenguaje y de la narración, pero también con lo iconográfico como representación de un referente real, que a pesar de ser un simulacro de la realidad sigue teniendo una respuesta a nivel cognitivo para los humanos., y que a la larga se convierte en un sistema que crece en lo coral y la participación de diferentes miembros.

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En Rey Carbón ese impulso de la comunicación mediada viene a través de un proceso de observación, el ser que acoge al que se ha perdido en la nieve se detiene a examinar la silueta recortada en la pared provocada por el choque de la luz con el ser invitado. En este mundo Prometeo ya ha hecho su aparición, poseen el fuego y con este el uso de la tecnología. Pero son los residuos, el carbón, con los que se inicia el proceso de representación. Ese primer trazo en la pared articula un mecanismo intelectual que busca racionalizar el mundo, y a la larga contarlo y explicarlo. Se muestra el proceso creativo como una investigación que puede derivar en la creación de mitologías. Max lleva un tiempo con esa indagación sobre el momento iniciático del hecho de crear como algo que está muy por delante de la autoría. Esa necesidad de comunicarse surge en cada persona de manera diferente donde no llegan unos lenguajes empiezan a crearse otros que lo complementan. Pero es principalmente eso, expresarse de un modo único para llegar a hacer entenderse en la manera en que uno percibe el mundo.

Paseo Astral, Vapor, Oh! Diabólica Ficción y Rey Carbón forma parte de una tetralogía temática en el que el autor no solo aborda lo anteriormente comentado, sino que parece que esta una cruzada personal por simplificar el impacto del autor sobre la página en blanco. Aun así la sencillez del trazo de Max llena la página, con estructuras poco complejas que guardan la esencia de saber comunicarse desde los recursos mínimos. En las primeras páginas, por momentos, nos recuerda los layouts del primer Tezuka, para luego romper con estos y llevarlo a la doble página. Al igual que las obras anteriores se trata de una tesis personal que el lector debe abordar como una experiencia que le hará plantearse las razones de una sociedad tan ficcionada como la nuestra. Como siempre, como con cualquier obra suya, Max es imprescindible.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

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