Spain is Pain #282: Lo mejor de 2016.

El año nuevo se viene el año viejo se va, y por estas fechas, como siempre empiezan a aparecer las listas de lo más reseñable del año en diferentes ámbitos de la cultura. Como siempre en Spain is Pain nos ocupamos de aquellos tebeos que a nivel nacional podemos considerar como más interesantes por un aspecto u otro. Este año en cuestión podemos encontrar dos grandes bloques: uno en el que la experimentación está en primer plano y otro en el que las narrativas más clásicas explotan al máximo sus recursos. Como me ha sido imposible cerrar una lista de 10 obras he cerrado una de 15 imprescindibles, es decir, un buen año para la viñeta (y en lo personal también).

P.D.- Y recuerden, las listas son siempre subjetivas.

  1. Sirio (Fulgencio Pimentel) / Gialla (Ediciones Valientes) de Martín López Lam

Este es el díptico imprescindible de 2016, Martín López Lam explora la relación entre el autor y el lector, convirtiéndola en íntima y optando por un punto de vista subjetivo para convertir a la audiencia en protagonista. Imprescindibles.

  1. Vip (Penguin Random House) de Felipe Almendros

vip-portada

Felipe almendros sigue con la exploración de su yo artístico y su yo ficcional en un volumen monumental, directo y retórico. Un trabajo en el que el énfasis de la lectura se sitúa en espacios que exploran la relación y la influencia de la obra de ficción tanto para el autor como para el lector. El CD que lo acompaña es maravilloso.

  1. Gran bola de helado (Apa-Apa) de Conxita Herrero

bola1

Un trabajo diferente, aquí la autora vuelve a ser protagonista, pero en un entramado de formas y colores que aspira a trascender al mero relato narrativo. Gran bola de helado es ante todo una obra sinestésica que se debe leer, degustar y sobre todo respirar al ritmo que esta te marque.

  1. Hopper (Autopublicado en TumblR) de Felipe H. Navarro

hopper1

Felipe H. Navarro es un autor que evoluciona rápido y en Hopper parece cristalizan todos aquellos elementos que hacen grande a este creador. Este work in progress nos habla de una idea un concepto, el que da título a la obra, que muta en función del relato que se nos narra en ese momento. El formato vinculado a la plataforma nos regala una idea de viñeta-lienzo impagable. Amigos editores ¿para cuándo una edición en formato físico?

  1. Materia (Astiberri) de Antonio Hitos

materia

Antonio Hitos en su último trabajo hace una aproximación holística y conceptual a nuestro mundo poniendo de relieve y cuestionando algunos de los pilares básicos de la sociedad contemporánea a través del relativismo. Mucho menos críptico que en su obra interior pero más perverso en la forma de elaborar el discurso. Un trabajo imprescindible para comprender la evolución de un autor que aspira a la simplicidad estética.

  1. Hoodo Voodo (Fosfatina) de VVAA

hoodo

En una obra colectiva de este calibre es difícil hablar de un creador en concreto, y más en este caso. La gente de Fosfatina se saca de la manga una serie de autores que trabajan al margen de la estética mainstream del cómic. Título fundamental para entender los desarrollos del cómic de vanguardia.

  1. Los dientes de la eternidad (Norma Editorial) de Jorge García y Gustavo Rico

dientes2

Jorge García y Gustavo Rico se sacan de la manga una obra sobre la épica vikinga clásica en un contexto visual innovador y rompedor. La magia consiste en no hacer que esas dos ideas choquen, y lo consiguen. El resultado una de las representaciones más preclaras de del Valhalla.

  1. El ala rota (Norma Editorial) de Antonio Altarriba y Kim

ala1

Un relato que cuenta cómo ningún otro la soledad y ostracismo en el que han vivido las mujeres en España durante más de medio siglo. La paracuela de El arte de volar constituye una obra más depurada que su predecesora, más crítica con el sistema de valores del catolicismo español, pero sobre todo por ser una obra que no se basa en la lastima sino en la reivindicación de un personaje femenino lastrado por las circunstancias.

  1. Gran Hotel Abismo (Astiberri) de Marcos Prior y David Rubín

granhotelabismo

El mejor escritor de ficción política y el autor que mejor representa la rabia contra el sistema ponen en escena sin ningún tipo de doblez moral la paupérrima situación política y social a la que nos somete el capitalismo feroz. El pueblo frente a la clase dominante, la violencia de clase vs. la violencia del estado y la caída del estado-nación son algunas de las cuestiones que se ponen en juego en esta obra.

  1. Lamia (Astiberri) de Rayco Pulido

lamia1

El autor canario vuelve con un trabajo de precisión tanto en el aspecto estético como en lo narrativo. Una thriller con asesino de por medio que pone de manifiesto las visicitudes de aquellas mujeres que buscan independencia en un periodo en el que todo les era negado. Intrigante y visualmente brillante.

  1. Insecto (Norma Editorial) de María Llovet

insecto1

Nunca me cansaré de reivindicar a María Llovet, su trabajo en la narración es complejo y lleno de capas. En su último trabajo hace una pequeña tesis sobre el amor y sus circunstancias, sobre lo inadecuado cuando no tiene que aparecer y de lo importante que siempre esté ahí aunque no se pueda satisfacer C. Tal como lo plantea la autora las cosas son como deben ser aunque no sean adecuadas.

  1. Palos de ciego (Astiberri) de El Irra

palosdeciego

La opera prima del autor sevillano es un manifiesto sobre la vida en los barrios del sur y de cómo el devenir de las personas esta en las manos del destino y de algunos cuantos cabrones que les gusta jugar con nosotros. La vida es dura y el Irra nos lo muestra sin ningún tipo de concesiones.

  1. La muerte y Román Tesoro (DeHavilland) de Lorenzo Montatore

Roman1

Lorenzo Montatore desmonta por completo la idea de la forma vinculada al relato. Bajo una apariencia banal nos desgrana un relato complejo sobre la muerte repleto de referencias literarias y de la cultura popular de la calle. Un libro para leer rápido, pero que se queda en la mente del lector durante mucho tiempo.

  1. La reina orquídea (El Verano del Cohete) de Borja González

reina 1

Una pequeña joya que ha pasado desapercibida, Borja juega con el lector a través de un trampantojo  visual en el que el lector se convierte en un espectador que tiene que estar muy atento para no caer en el agujero de conejo para no quedar atrapado en el relato. Deseando leer lo próximo de Borja.

Pues hasta aquí todo, a ver que nos depara 2017. Chau.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Anuncios

Spain is Pain #277: l’avant-garde, mon ami, l’avant-garde

hoodo

Hoodo Voodo (VVAA) Fosfatina, 2016. Rústica, 192 págs. Color, 30€

Las vanguardias artísticas son de por si elitistas ya sea  por cuestiones de acceso a la obra, de lo circunscrita que esta sea un circulo creativo u otro, incluso en ocasiones por el conocimiento que el espectador tenga de la obra del autor en cuestión. En todos los casos supone una ruptura con las formas más tradicional de cualquier arte, la ruptura implica un compromiso tanto por parte del autor, al cual se le “pide” que explique su obra tal como este entienda que tiene que hacerlo y a una audiencia que se involucre con la obra, no solo a un nivel de investigación, anterior o posterior, sino de dar su punto de vista aportar desde su background cultural que le permita asumir dicha ruptura, en cierta forma cerrarla. Y es que en las vanguardias la necesidad de entender una obra no tiene por qué ser precisamente obligatorio encontrarle un sentido. En gran medida porque este se abona cada vez más a implementar una distancia más larga entre forma y fondo, y a pesar de ello la mente humana se ve abocada de manera compulsiva a crear una narrativa a todo aquello que observamos o se plantea a nuestro alrededor.

En el ámbito del cómic la experimentación sobre la forma del relato es inherente al medio desde sus inicios. Las viñetas como forma de expresión estaban abonadas a rehacer cualquier hallazgo previo para llegar a una forma consensuada de estructuración y de pautas lingüísticas. Una vez establecido lo que el noveno arte va a ser, la experimentación, entiéndase como vanguardia, consiste en pervertir, transformar, rehacer todo aquello planteado como canon, o importar/exportar de/a otros artes para encontrar confluencias discursivas en las que ambas formas textuales se enfrentan

hoodo2

En el caso de Hoodo Voodo se nos plantean otras cuestiones, pero la principal consistiría en definir que es el cómic de vanguardia. De hecho todo el volumen procura trazar una definición de esta tendencia del noveno arte. Sin embargo, gran parte de los integrantes de esta generación son autores que no se caracterizan por haber sido lectores asiduos de cómics o como mínimo alejados de los tebeos mainstream. Muchos vienen de los estudios de Bellas artes o de disciplinas, como la arquitectura, que en apariencia parecen alejadas de todo rasgo comiquero. Es decir, las nuevas direcciones que debe tomar el cómic  como tal viene dado en esencia por personas que tratan de buscar confluencias, encontrar a través de su experiencia personal, intelectual y cultural una definición propia del noveno arte, y que en la mayoría de ocasiones va  a partir desde fuera de este. A estas alturas aunque pueda ser considerado como algo estéril, podemos plantear otra duda ¿la vanguardia debe ser considerada como tal cuando es generada por autores del propio medio o cuando lo es por artistas ajenos a este?

Las editoriales como Fosfatina nos ayudan a resolver en parte esta pregunta, la publicación seriada de este cómic plantea otra escena muy diferente a la que estamos acostumbrados. Como esencia, y quizás como buque insignia, de su línea editorial Hoodo Voodo se erige como un ejemplo de las diferentes vertientes de ese nuevo cómic, inquietante e intrigante, que nos proporciona la oportunidad de hacer una panorámica global no solo a modo de catálogo de autores, sino también de formas de aproximación a todas las formas de interacción viñeta. Podemos encontrar historietas anarrativas en las que se realiza un acercamiento puramente estético pero en las cuales podemos encontrar evoluciones en ese apartado, pseudonarrativas, en las que una trama mínima busca da pie a la investigación sobre el personaje, puntos narrativos cero, otras en las que la forma es la clave para acceder al texto, etc. Aquí cabe todo, pero no cualquier cosa; los autores que participan en este volumen colectivo son: Roberto Massó, Andrés Magán, María Ramos, Nacho García, Begoña García-Alén, José JaJaJa, Alexis Nolla, Julia Huete, Los Bravú, Santi Z., Cynthia Alfonso, Óscar Raña, Conxita Herrero, Martín López Lam, Alejandro Gaudino, Ana Galvañ, Irkus M. Zeberio, Sergi Puyol, Roberta Vázquez, Cristina Daura y Luis Yang. Sin duda los más representativo y a tener en cuenta en este momento.

hoodo3

En resumen, Hoodo Voodo es la mejor oportunidad para conocer el nuevo cómic nacional, un trabajo editorial impecable acompañado de dos imprescindibles introducciones de Octavio Beares y Gerardo Vilches que ponen el punto de partida necesario para poder abordar un volumen con la actitud necesaria para ser lo pretendido en un inicio. Esté título hace gala de ser una introducción a esta forma de entender las viñetas, pero que en ningún momento lo hace fácil. Está pensado para aquellos lectores más valientes, los que quieren que las páginas le den algo más que un texto ordenado cronológicamente, los que son capaces de deshacerse de las estructuras mentales de los tres actos y generar nuevas dinámicas de acción entorno a la estructura de la página. Es, en definitiva, uno de los títulos más imprescindibles de lo estos años y de los próximos, un punto de partida que nos permitirá con el tiempo evaluar el estado de nuestras viñetas. Imprescindible.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Spain is Pain #257: El territorio subjetivo.

gialla

Gialla (Martín López Lam) Ediciones Valientes, 2016. Grapa, 56 págs. Triple pantone, 6€

Retomemos algunas de las ideas centrales de que aparecían en Sirio de López Lam para empezar a hablar de Gialla (ambas obras aparecieron casi al mismo tiempo). Nos encontramos en la obra publicada por Fulgencio Pimentel la disolución de un narrador en primera persona que apunta a una narración del relato desde el punto de vista del lector, una apuesta difícil que le otorga a la construcción del tiempo y el espacio un protagonismo por encima del propio relato en el que se planteaba una duda ¿Quiénes somos nosotros como lectores?, a la vez de retomar el debate entre mapa/territorio filtrado a través de la visión subjetiva compartida entre los lectores, el autor y el personaje principal.

Ese debate braudillardiano se retoma, o mejor dicho, se inicia en Gialla cuando se empieza a establecer una discusión sobre la subjetividad del relato sobre espacios geográficos e históricos incorporando un nuevo matiz: la subjetividad. El recuerdo del territorio construye un nuevo mapa, vinculado con lo cognitivo y este con lo emocional, el mapa, o el Google Maps tal como aparecía en Sirio tan solo puede reproducir fotos, pero no la estancia ni el momento vivido. Algo que podríamos denominar como el síndrome de Robinson Crusoe, al menos desde el punto de vista de Tournier, este, en su reescritura titulada Viernes y los limbos del Pacifico (1967) plantea el cambio sustancial del espacio a través de la subjetividad. El autor francés apunta a los intentos de reorganización por parte del náufrago occidental de las formas de la isla, hasta el punto que sufre un cambio personal que le impide abandonar la isla, cosa que si hace viernes.

gialla2

En Gialla el autor apunta hacia la subjetividad autoral para definir el espacio, el Trastevere uno de los barrios céntricos de Roma. Parte de la realidad para recrear un hecho ficcionado, Francesco Citti tirándose al rio, para recrear un pseudoevento, la caída de una estatua al rio para hacer un recorrido que da pie a la reflexión y la focalización de diferentes personajes de carácter secundario. Dicha focalización parte de algunas pinturas en las que los perros como personajes secundarios como los personajes que anónimos que pueblan dicho barrio. Acentuando el trayecto a modo de encartes interiores, una intervención a modo de subtexto que amplía el relato principal  y aporta nuevas líneas “argumentales”. López Lam recurre a cierto punto de narración cero, no hay nudo ni desenlace, tan solo el recorrido subjetivo por el territorio, dibujado y reimaginado en pequeños fragmentos documentales poniendo el acento en el vagabundo que baila, los gatos hambrientos de caricias, los neones o el gorrilla con pinta de yakuza. Un fresco que pone en hiato cuestiones como el continuo causal del relato y sosega la acción en favor de la contemplación.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Spain is pain # 252: Reader Meet Author

sirio1

Sirio (Martín López Lam). Fulgencio Pimentel, 2016. Rústica, 128 págs. Bitono. 20 €

Muchas veces uno se plantea, como lector, qué papel juega en el contrato implícito establece con el autor al abrir un libro. Por lo general el trato establecido es de carácter pasivo, de ser meros observadores pasivos a sumergirnos de manera más o menos activa y consciente en la obra pasando por la consabida suspensión de la incredulidad que nos permite adentrarnos en universos más o menos fantásticos con elementos ajenos a nuestra realidad. En ese cuestionamiento entran cuestiones como el cierre de la ficción, ¿debemos compartir el mismo background cultural que el autor para poder realizar cierta clausura sobre la obra abierta?, ¿Cómo lectores somos necesarios para cerrar una obra o solo con determinados trabajos? ¿Qué características deben tener estas obras?

Está claro que los lectores de un medio exigimos cada vez más al mismo y a los autores que construyen este como un ente, al menos eso me gustaría pensar, que lejos de los placeres culpables que nos ofrece el noveno arte buscamos algo más en nuestras lecturas. Al igual que el resto de las artes la evolución se construye a través de la innovación y jugar con el lector/espectador. El cómic como industria, un cierto adocenamiento de la gran mayoría del público y querer grandes masas lectoras para este medio hace que en los márgenes surjan opciones, creadores y formas de relación con el lector que van mucho más allá del conocimiento extremo de un texto. A modo de los Salones de los Rechazados del siglo XIX o La fuente de Duchamp se edifican en el cómic nacional, y evidentemente en el internacional, unos en los márgenes de las industrias algunas de las tendencias más interesantes de nuestro cómic.

Tras unos años muy interesantes y un par de hiato en el que el número de obras que optaban por cierto riesgo estético, narrativo y de forma se habían reducido, este año parece que volvemos a estar de bonanza. Sirio de Martín López Lam intenta responder algunas de las cuestiones vitales sobre la relación entre lector y autor, planteadas en el primer párrafo, viniendo a confirmar que ciertas visiones del cómic se resisten a ser obras complejas para solo unos pocos.

sirio2

En primer lugar está la relación con el público, el lector contemporáneo, posiblemente postmoderno, que quizás ponga el acento en la referencialidad a otras obras se dedica a hilar un discurso transversal lineal a través de diferentes textos. Lo que Lam plantea es completamente diferente una convergencia de textos psicológica que solemos hacer, y que aquí va de referencias a otros cómics a las obras de Turner, pero sin olvidarse de aquellos elementos del cotidiano actual como los Google Maps o aplicaciones de mapas similares que nos acompañan en nuestro día a día. El autor lo plantea no como referentes puros sino como una forma de intervención de los “otros” textos dentro de su obra descontextualizándolos pero sin perder ese sentido primigenio que nos ayudará a reconectarlo con  el significado que este quiere redescubrirnos sobre su nueva interpretación.

La otra línea de comunicación directa con el lector es una historia difuminada de una pareja en crisis durante unas vacaciones en lo que parece una zona turística en temporada baja. Todo está representado con extrañeza desde las actitudes de los vecinos, los críos, los perros, etc. La mirada de lo extraño es lo más notable de este relato narrado en primera persona, no tanto del personaje narrado a través de esa técnica, sino como el lector atrapado como un narrador en primera persona. La apuesta de Lam no es solo estética y conceptual; “Es entonces que el paisaje termina por someter a la tecnología, justo cuando nuestra paciencia se acaba / Justo para hacernos sentir ridículos en la inmensidad del plano” con el fin del mapa de cualquier aplicación se acaba el territorio conocido y es entonces que nosotros como lectores-personajes debemos reimaginarnos el nuevo/viejo territorio.

sirio3

Martín López Lam se aparta con Sirio del realismo sucio de Parte de todo esto pero reincide en alguno de los temas tratados en esa obra: la dejadez del ser humano, vivir sin ambiciones o dejar pasar la vida…; aunque en su último trabajo prefiere acentuar dichos aspectos desde los estético con composiciones de colores pesadas que contribuyen a crear un ambiente de lugar en el que no pasa el tiempo. Al igual que el hotel que regenta el personaje interpretado por Ava Gardner en La noche de la iguana (1964) de John Huston. Nos convierte en un personaje activo en un espacio pasivo en el que suceden las cosas y en la que somos meros observadores no por voluntad propia sino por voluntad del autor.

Como lector en general y persona que escribe sobre cómic, muchas veces me cuestiono sobre la que se construyen las ficciones, las formas en las que se deben desarrollar los relatos, de la manera de ser parte de este más allá de las meras ensoñaciones. Pocas veces se espera con un artefacto narrativo de estas características que lo pone en primer plano de la acción, y no me refiero a la mera utilización del plano subjetivo sino a una construcción algo más compleja. Sirio es principalmente espacio y tiempo construido al antojo del autor con el fin de establecer un puente único entre este y el lector. Una obra que pone de relieve la importancia de autores como Lam en la evolución de nuestro cómic hacia formas más sublimes.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Spain is Pain #207: El Kovra es un animal salvaje

k6_1b_800

Kovra 6 (VV AA). Ediciones Valientes, 2015. Rústica.224 págs. B/N. 15 €

Muchas veces nos olvidamos que los fanzines deben ser como animales indomables en los que caben contenidos que o bien no tendrían lugar en otro tipo de publicaciones o que no están pensados para públicos demasiado amplios. A día de hoy nos encontramos con dos tipos de fanzines según el formato: aquellos hechos de a base de fotocopias y grapas, y los que están editados con mimo, y a veces con más gusto con el que lo hacen algunas editoriales profesionales. En la mayoría de ocasiones en la forma está el fondo y los fanzines de grapa juegan con esa estética formal y esta se transfiere al interior de sus páginas.

En el caso del Kovra se establece un juego entre forma y fondo. La forma es exquisita, una edición impecable que contiene un monstruo en su interior, los contenidos de esta publicación se sitúan entre aquello que supuestamente encontraríamos en los fanzines de grapa y los contenidos del fanzine más innovador. Desde  hace años esta publicación ha presentado la apertura del cómic como medio cubriendo un hueco esencial para que los nuevos valores se den a conocer, o de aquellos autores que hacen del cómic medio y fin, el cómic por el cómic, como forma de expresión y quizás sin la aspiración a poder vivir de este.

k6_6_800

El Kovra se presenta a bocajarro sin una editorial lo cual es perfecto para entrar sin saber que encontrarnos y recibir un bofetón en nuestras retinas. Los contenidos se dividen básicamente en dos bloques: de carácter narrativo y los anarrativos o experimentales; aunque la mayoría se mueven a medio camino de ambas tendencias. De la casi treintena de autores que participan en este número me han parecido los más destacables: Andrés Magán con una historia mínima absurda, pero rica en la línea de las aparecidas en Grisa Zono, Carlos Gonzalez Boy con unas micronarrativas basadas en la forma y la estética, el exceso en el trabajo de Diego Gerlach , Berliach con una historia sobre el rencor y la resignación, la suciedad en la historia de Abraham Díaz, lo esteta en Carles G.O’D, Martin López Lam una historia sobre la amistad y las consideraciones en torno a esta, Laura Höldein con una historia cruda, Amanda Baeza ahondado en lo experimental, Agnieszka Piksa que utiliza la fotografía como intervención en vez de ilustración y Ulli Lust con la que quizás sea la historia más narrativa de todas.

 k6_16_800

Posiblemente  lo más interesante aparte de los gustos personales, una de las ventajas de esta publicación es que cada lector puede hacer su lista de favoritos, es la capacidad de compilar diferentes tendencias y mostrar el panorama del cómic a nivel underground de hoy día. El Kovra es una representación de la viñeta como un medio sin fronteras, desprejuiciado que deja de lado las categorías y las clasificaciones, presentando una visión del mundo única e intratable. Sin Kovra no se entiende el panorama actual del cómic a nivel internacional, un imprescindible.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo