Esa otra resplandeciente Ciencia Ficción

Tillie-Walden-On-a-Sunbeam-Cubiertas-primera-parte-555x710

En un rayo de sol – Primera Parte (Tillie Walden)- Ediciones La Cúpula, 2019. Rústica, 288 págs. Color, 27,9 €.

La ciencia ficción es el género que más ha ampliado sus fronteras en los últimos años, de un género que hasta hace poco era, o debía de ser, considerado como puro por el tratamiento temático en torno a la evolución de la humanidad en sociedades más o menos futuras. El caso más flagrante es el del cine y las series de ficción televisiva, la innovación tecnológica en los efectos especiales ha dado lugar que la ciencia ficción se convierta en un género transversal que lo abarca todo, desde el reciente cine de superhéroes, al terror pasando por la comedia o el drama. Y todo destinado a un público de masas alejado de aquel especializado que buscaba en este género tramas, personajes, situaciones y un tratamiento de los temas muy específico.

Aun así, seguimos encontrando aquella ciencia ficción más clásica con unos patrones establecidos pero que se quita de un plumazo todo aquello que la hacía enrevesada: lugares comunes, exceso de tecnojerga, invención de parámetros de la física que no van a parar a ningún sitio, o ese dominio de la ciencia en un futuro improbable; todos, todavía, herederos el cientifismo de ciencia ficción de la década de los 30 del siglo XX. La primera parte de En un rayo de sol de Tillie Walden es un ejemplo de cómo mantener esa ciencia ficción de verdad dotándola de un aire nuevo, capaz de entusiasmar a aquellos nuevos lectores como a los que tienen callos en las retinas leyendo este género narrativo. La autora estadounidense ya realizo cierta relectura del spokon en Piruetas atreviéndose con una estética manga muy personal y creando personaje muy afectados.

Tillie-Walden-On-a-Sunbeam-Tripa-Primera-parte-156-555x710

En este caso su ciencia ficción pasa por redibujar los esquemas que tenemos entorno a estos textos. Estamos en un futuro indefinido en el que los seres humanos se mueven por la galaxia a su antojo, en el que los jóvenes reciben una formación, en este caso incierta; los adultos tienen que trabajar para encontrar sustento y lo humano prevalece por encima de todo. La narración se centra en dos tiempos el pasado en el que Mia, la protagonista, va a una especie de instituto galáctico en el que encuentra a Grace, su amor, y un futuro en el que trabaja con una cuadrilla de restauradoras galácticas. Se me olvidaba los edificios están en el espacio, como una casa colgante en mitad de la nada. Dicha indefinición temporal, el no tener que explicar los principios físicos y tecnológicos que sustentan este universo hace que la autora se centre en lo importante: hablar del futuro para hablar de nosotros mismos ahora.

Lo que nos lleva al núcleo del relato, el amor. El feeling emocional que lo une todo y que hace que las personas cambien y deseen hacer del mundo un lugar mejor como algo transversal a la humanidad e imperecedero a través de los tiempos. Tillie Walden dibuja eso en un entorno matriarcal, la mujer como motor de progreso de la humanidad sin ningún tipo de matices. En ese sentido toman protagonismos las relaciones entre personas por encima de una concepción binaria y puramente evolutiva destinada a la reproducción. Todo esto nos lleva a un volumen en el que, a falta de la segunda entrega que nos desvele el desenlace, monumental, denso, pero ligero, y en el que cuesta un poco entrar, pero una vez lo has hecho te encuentras como en casa. Como la buena ciencia ficción de siempre. Con este trabajo se está convirtiendo en una de las voces imprescindibles del cómic contemporáneo tanto por su forma de contar con el lápiz como por el tratamiento de temas, en principio complejos, con una sencillez que apabulla.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Anuncios

Spain is pain #350: la nueva visibilización.

Sebas-Martín-EL-corazón-entre-las-piernas-cubierta-web-555x710

El corazón entre las piernas (Sebas Martín). La Cúpula, 2019. Rústica, 148 págs. B/N, 14,50€

En su momento El Víbora se caracterizaba por romper esquemas en cuanto a la representación de la realidad. Ello daba ligar a una publicación única que hablaba del discurrir de los tiempos, los cambios sociales, pero, principalmente, que llevaba a primer plano los nuevos usos y costumbres de la ciudadanía. Desde aspectos que en principio podían pasar desapercibido, como introducir el lenguaje de la calle, a algunos aspectos que llaman más la atención como los cambios de gustos musicales, las nuevas formas de ocio o la moda. Sin embargo, de todos cambios plasmados en la revista el de la apertura de miras a la hora de representar el sexo y las nuevas formas de entenderlo es quizás el más importante: la introducción de un nuevo lenguaje en el que se incluían personajes de toda orientación sexual, en el que se ponía en primer plano la importancia del sexo porque si, sin ningún tipo de compromiso, aparte del mero acto, y sobretodo hablar de ello.

Si El Víbora se siguiera publicando hoy día no tengo ningún tipo de dudas que Sebas Martín publicaría en sus páginas. Los tiempos mandan, y a parte de cuestiones de mercado, el trabajo del autor catalán tiene todos los rasgos de la añorada cabecera. Uno de los rasgos más característicos es hablar en tiempo presente debido a cierta urgencia por contar lo contemporáneo; la visibilización y normalización del colectivo LGTB es uno de los grandes hitos sociales de nuestra época, y de poco nos sirve hoy hacer una representación simplista e hiperestereotipada del gay como se hecho hasta ahora. Eso nos lleva a una construcción de personajes un tanto más compleja en la que la condición sexual solo sea una de las caras de una personalidad poliédrica. Eso nos lleva a una mostración del sexo, dentro del colectivo, sin pudor, desprejuiciada y viva.

Sebas-Martín-EL-corazón-entre-las-piernas-tripa-25-555x710

El corazón entre las piernas es una historia de vidas entrecruzadas, dentro del mismo entorno ficcional, a través de pequeñas historias que nos narra la vida de un grupo de hombres que buscan ser ellos mismos. El amor, el deseo sexual, la pasión por la carne, pero también la desazón de no encontrar a nadie con el que estar y compartir la vida, o al menos una parte, las ambiciones personales y profesionales, así como los problemas personales que trascienden de la mera búsqueda del placer circunstancial son algunos de los valores que hacen que los personajes de Martín sean tan interesantes. Pero son las conversaciones las que delatan otro matiz de su forma de desarrollar los diálogos; son las conversaciones las que nos hablan de poder ver a sus personajes alejados del estereotipo. Estás hacen que veamos a unos tipos resueltos, inteligentes y con una gran capacidad para la réplica.

Aun así, tal como he planteado al principio de que este autor estaría a día de hoy en El Víbora nos indica que, aunque, en principio es un título muy enfocado para el colectivo homosexual, estamos ante un trabajo cuya apertura apunta a ser leído por lectores no gays. La historia manda, en un mundo en el que el concepto de redes ha explotado a causa de la revolución digital, Martín decide enseñarnos un grupo de seres humanos hiperconectados. No solo por el móvil y las aplicaciones de citas sino también a nivel humano. A todo esto hay que sumarle la habilidad del autor de hacer un tebeo divertido, entretenido y, eso sí, siempre con un punto de reivindicación.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Spain is pain #348: la necesidad

Max-Rey-Carbón-cubierta-555x710

Rey Carbón (Max). Ediciones La Cúpula, 2018. Rústica, 160 págs. B/N, 16,90 €

Cuando imparto clases relacionadas con la historia de la comunicación, ya sea como concepto general, de algún medio concreto, radio, televisión o cine o directamente cómic; en la primera o segunda clase siempre planteo una pregunta a mis alumnos: ¿Cuál es el impulso primigenio que nos impele a buscar comunicarnos de una manera mediada? Lejos de buscar una respuesta exacta, una fecha, un nombre o una cita de algún historiador, filósofo o académico que explique todo de una manera clara, lo que pretendo es que se miren a ellos mismos y valoren sus necesidades comunicativas y si están cubiertas con las tecnologías actuales. Cierto es que cada tecnología nueva que aparece nos invita reinventar la comunicación.

Esa idea de la comunicación primigenia está relacionada con la creación del lenguaje y de la narración, pero también con lo iconográfico como representación de un referente real, que a pesar de ser un simulacro de la realidad sigue teniendo una respuesta a nivel cognitivo para los humanos., y que a la larga se convierte en un sistema que crece en lo coral y la participación de diferentes miembros.

Max-Rey-Carbón-Tripa-555x710

En Rey Carbón ese impulso de la comunicación mediada viene a través de un proceso de observación, el ser que acoge al que se ha perdido en la nieve se detiene a examinar la silueta recortada en la pared provocada por el choque de la luz con el ser invitado. En este mundo Prometeo ya ha hecho su aparición, poseen el fuego y con este el uso de la tecnología. Pero son los residuos, el carbón, con los que se inicia el proceso de representación. Ese primer trazo en la pared articula un mecanismo intelectual que busca racionalizar el mundo, y a la larga contarlo y explicarlo. Se muestra el proceso creativo como una investigación que puede derivar en la creación de mitologías. Max lleva un tiempo con esa indagación sobre el momento iniciático del hecho de crear como algo que está muy por delante de la autoría. Esa necesidad de comunicarse surge en cada persona de manera diferente donde no llegan unos lenguajes empiezan a crearse otros que lo complementan. Pero es principalmente eso, expresarse de un modo único para llegar a hacer entenderse en la manera en que uno percibe el mundo.

Paseo Astral, Vapor, Oh! Diabólica Ficción y Rey Carbón forma parte de una tetralogía temática en el que el autor no solo aborda lo anteriormente comentado, sino que parece que esta una cruzada personal por simplificar el impacto del autor sobre la página en blanco. Aun así la sencillez del trazo de Max llena la página, con estructuras poco complejas que guardan la esencia de saber comunicarse desde los recursos mínimos. En las primeras páginas, por momentos, nos recuerda los layouts del primer Tezuka, para luego romper con estos y llevarlo a la doble página. Al igual que las obras anteriores se trata de una tesis personal que el lector debe abordar como una experiencia que le hará plantearse las razones de una sociedad tan ficcionada como la nuestra. Como siempre, como con cualquier obra suya, Max es imprescindible.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

La mítica Palomar

Beto Hernandez - Nuevas historias del Viejo Palomar - cubierta.i

Nuevas historias del viejo Palomar (Beto Hernandez). La Cúpula, 2018. Rústica, 112 págs. B/N, 12,50 €

El viejo Palomar es, sin ningún tipo de dudas, una de las localizaciones imprescindibles del cómic contemporáneo. Es un espacio no utilitario como suele suceder en muchos cómics de superhéroes en los cuales son los nuevos Hércules los que escriben la historia de la ciudad en la que acometen sus acciones y con estas escriben la ciudad de las calles. Palomar es un espacio que se mueve entre el misticismo popular y el costumbrismo latino en el cual los personajes son una consecuencia de la tierra misma y de la convergencia de esta con los personajes que la habitan.

Cada entrega de la crónica de Palomar que Beto Hernandez nos relata son una serie de relatos que abundan en la idea de un Palomar mítico capaz de amalgamar ese costumbrismo que se traslada en las relaciones entre los diferentes personajes, y como estos son capaces de absorber nuevas situaciones por extrañas que sean. Uno de los rasgos definitorios de esta población ficticia es que se trata de un matriarcado son las mujeres las que gestionan las cuestiones que abordan a esta sociedad. Pero no es lo único que hace que esta localización lo convierta en mítico; en tiempos en los que la hipertecnología conecta todos los lugares del mundo en Palomar ni siquiera hay teléfono como símbolo de la ciencia, si esto no tiene cabida, las explicaciones de tipo místico se abren camino entre sus habitantes.

interior-nuevo-palomar

Beto Hernandez apuesta por una gran narrativa en la que poco a poco va añadiendo eventos, introduciendo personajes o explicando su pasado o analizar la personalidad de los habitantes de toda la vida. En este volumen se relatan las primeras aventuras de Tonantzin, la infancia de Gato, se profundiza en la vida de Luba y otros personajes. El autor se sirve de ir insertando mircrorrelatos a la macronarrativa para hacer crecer a los personajes, no para crear una cronología cerrada, como suele suceder con los superhéroes, sino un contexto que tiene más que ver con una idea de ambiente narrativo en el que los personajes son una esencia que crece en el imaginario del lector, que los reconoce como propios y que con el tiempo le cuesta creer que se trata de seres ficcionales y no reales.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Mujeres entre el tumulto

Leela-Corman-Intimidades-Cubierta

Intimidades (Leela Corman). La Cúpula, 2018. Rústica, 216 págs. B/N, 18,50€

En estos tiempos de guerras culturales, de enfrentamientos dialectos entre las formas de entender la vida corremos el riesgo de que el discurso simplificador gane la batalla. La representación de un mundo corriente y moliente, sin complicaciones y con respuestas fáciles a problemas complejos parece que seduce a gran parte de la población. Quizás no se trate, pero si, de una idea de mundo dividido entre ideologías de derecha o izquierda sino a algo que apela a la sencillez de la vida en el pasado. La educación, la posición de la mujer en nuestra sociedad, la reacción que debemos tener ante los y lo que viene de fuera son los grandes campos de batalla. A eso hay que sumarle el fin de la relación binaria hombre/mujer y el amplio abanico de posicionamientos ante el concepto de orientación sexual. Se trata pues de un conflicto que versa entorno a la definición y la indefinición.

Ese gran campo de batalla ya ha traspasado a los medios de comunicación de masas preinternet, pero que lleva dilucidándose en el último lustro en redes sociales. Por su lado la cultura ha seguido incorporando una miríada de puntos de vista sobre la concepción del mundo contemporáneo y arrojando luz sobre épocas pasadas. Todo para ayudarnos a ver que nada de lo que pasa a día de hoy no pasa por que sí, que la ingeniería social no es cuestión del destino ni del azar. Se trata de planteamientos que muchas veces pasan un filtro ideológico que nos sirve para apreciar el mundo desde cierta perspectiva. Pero ¿podemos plantear un discurso feminista y de genero sin utilizar el aparataje teórico de los mismos para hablar de la posición en la sociedad a nivel histórico?, a día de hoy, con todo el espectro mediático ideologizado en un sentido u otro, parece que no.

Posiblemente el planteamiento de Leela Corman en Intimidades pasa por ahí, con un método sencillo y simple, al alcance de todos: mostrar la realidad para que hable por sí misma. En este trabajo la autora nos habla de dos hermanas del Lower East Side neoyorquino en los años 10 del siglo XX. Dos niñas que se convertirán en dos mujeres opuestas, dicha construcción se debe a las mediadoras de su mundo (madre y mujeres que les dan trabajo). La madre castradora de ambas quiere que solo sean dos mujeres de su casa sin que respiren libertad, y pasar de ser una propiedad de los padres y luego de su marido.

pagina-intimidades-leelacorman

8Por su lado Fanya trabajará desde niña con una mujer que ayuda a otras a abortar de manera clandestina, esta es vista por la gente que la conoce como una bruja. Sin embargo, su labor va mucho más allá de la interrupción del embarazo, hace de planificadora familiar y repartir profilácticos y panfletos a mujeres jóvenes. Su visión del mundo es la de una mujer que quiere evitar la esclavitud del matrimonio y la maternidad a otras mujeres. Eso le provoca un rechazo hacia toda mujer que decida emprender un modo de vida diferente a ella.  Por su lado Esther empieza a trabajar como niña de los recados en un teatro-burdel, esta acabará siendo tanto prostituta como estrella del local para convertirse en estrella del teatro de variedades de la ciudad.

Tanto la madre, como la comadrona y la madame son unas gatekeepers del mundo para esas niñas, que con la edad toman caminos diferentes, convierten, no solo su intelecto sino también su cuerpo, como un campo de batalla una se opone al matrimonio y a tener hijos, y otra se gana su independencia como individuo con su cuerpo sin involucrarse emocionalmente. Ideología versus praxis. A parte de todos esos elementos centrados en las dos hermanas, Leela Corman nos plantea un discurso vivo; el lenguaje, la ciudad, las personas que lo habitan, los tumultos son tan protagonistas como Esther y Fanya, no ahogan el tema principal, pero hacen que la lectura sea muy viva. En ese sentido la construcción de los planos visuales es brillante; Corman tiene la habilidad de focalizar en los personajes sin perder de vista el fondo, los secundarios y, como se diría en el cine, los extras. Retomando la idea de inicio da la sensación que es posible hablar de la situación de la mujer, aquí a través del pasado, sin entrar en cuestiones ideológicas, sino hablando de tú a tú, exponiendo, mostrando, dándole valor a aspectos de la realidad pasada y presente dejando que el lector lea entre líneas, y sin el “entre”. Intimidades es un cómic que enamora, con dos protagonistas increíbles y con un contexto perfectamente definido.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Las apariencias engañan

Hideshi Hino - La isla de las pesadillas - cubierta.indd

La isla de las pesadillas (Hideshi Hino) La Cúpula, 2018. Rústica, 204 pags. B/N, 10,50€

Tanto Junji Ito, como Suehiro Maruo o Hideshi Hino basan el concepto de su terror, el de los tres es muy personal y único, en crear ciertas expectativas sobre los personajes a través de las apariencias con la que juega en un primer momento del relato. Cada uno de ellos tiene una serie de personajes arquetípicos, dentro los prototipos personajes nipones y su medida estructura. Lo que diferencia a Hino por encima de los otros dos autores es la visceralidad y lo poético de su trabajo. El dibujo tiene cierta tendencia infantiloide que nos remite a horrores mucho más primitivos, en el que cierta idea poética que ronda todo su trabajo se somete a lo enfermizo en esa relación entre el asco y ese dibujo, en ocasiones, dulce.

La isla de las pesadillas juega principalmente con las dobles apariencias en contextos reconocibles. En “Nuestro querido profesor” nos encontramos con un profesor con un aspecto afable muy querido por lo alumnos, este esconde un secreto que nace en su adolescencia cuando por accidente se come un insecto y empieza a superar su debilidad, a partir de ahí desarrolla una dieta a base de animales vivos y muertos. “Hola señor siluro” otra vez el protagonista es un niño débil que se ve poseído por un dios siluro de su pueblo que le dota de fuerza. En “La niña de los cuentos” la chiquilla en cuestión tiene una apariencia dulce y desprotegida, pero esconde una personalidad perversa que se dedica a espantar con falsos relatos sobre su pueblo a un visitante. “La isla de las pesadillas” es una especie de parábola sobre la sociedad moderna, un náufrago llega a una isla sin recordar quien es, cuando intenta sobrevivir se da cuenta que allí habitan unas bestias antediluvianas que se devoran unas a otras, en cierto momento encuentra un muro al que los habitantes no le dejan traspasar. Estos se deshacen de sus despojos, de bebes deformes y de las personas mayores de las que se alimentan las bestias del exterior. Cuando consigue entrar se da cuenta de que es una sociedad civilizada. En “Sudor frio” un samurái sediento llega a un pueblo y tras la burla de un aldeano decide utilizar su katana con los campesinos. “El cazador” rememora la idea del cazador cazado, un tipo va por una zona nevada y aislada en busca de una presa solo por el placer de abatirlo, pero pierde el conocimiento. Cuando despierta se encuentra a un anciano que lo ha rescatado del frio invernal, este con cara afable y con una gran colección de presas disecadas, pero esa no es su mayor colección sino una de la que el cazador espera no formar. El volumen se cierra con “La sirena” en la que un señor encarga a su súbdito que le traiga una sirena, este se pasa años, cuando vuelve, este explica su historia, pero la sirena no está en la jaula que este ha portado.

Hideshi-Hino-la-isla-de-las-pesadillas-tripa-1.jpg

Hideshi Hino plantea esa idea de los dobles matices, historias divididas en dos partes en las que la resolución viene a contravenir en la primera. Las expectativas que nos hemos planteado en las primeras páginas de cada relato no van a tener la resolución que esperamos, se trata de un juego en el que lo macabro, lo extraño y lo bizarro vienen a deshacer ese manido dicho de ‘la primera impresión es lo que cuenta’ en ninguno de los cuentos es realmente así. Existe, aunque de manera más atenuada, esa manera de mostrar la putrefacción del ser humano a través de malformaciones físicas o del alma. La isla de las pesadillas es, también, una colección sobre lo perverso ligado a lo tradicional, a los entornos pequeños y a aquello que no ha sido domesticado por la civilización. Es pues, una obra imprescindible, como todas las suyas, para entender el horror nipón contemporáneo.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

NO means NO

Emily Carroll y Laurie Halse Anderson- Cuéntalo - Cubierta.indd

Cuéntalo (Emily Carroll y Laurie Halse Anderson). La Cúpula, 2018. Rústica, 388 págs. B/N, 26,50 €

Corren unos principios de s. XXI muy raros, para los políticos cualquier tema se convierte en una herramienta para conseguir votos y como piedra arrojadiza. Todo bajo la excusa de formar parte del juego de lo que se han dado a llamar las guerras culturales en occidente. En algunos casos las cosas van mucho más allá de posiciones ideológicas relacionadas al género, lo religioso, orientación sexual, defensa de tradiciones, cuestiones relacionadas con el tema alimentario, cuestiones sociales, económicas o puramente judiciales. Hay factores sociales que tienen que ser tomados en cuenta por cualquier corriente ideológica como base de la convivencia social, y aparte de todo tiene que existir una defensa común para erradicar cualquier tipo de violencia sobre las personas. Y más concretamente aquella que está relacionada con la violencia sexual.

Este mismo año Astiberri publicaba Quiéreme bien. Una historia de maltrato de Rosalind B. Penfold, en el que se narraba una historia de maltrato en primer plano por parte de la misma autora. En esta se veía el proceso del maltrato desde los orígenes desde el detalle a las situaciones insostenibles. Lo mismo sucedía en Poncho Fue de Sole Otero, otra relación que se frustra por un sentido de posesión exacerbado. Emily Carroll y Laurie Halse Anderson nos plantean un tercer aspecto de la violencia de género, la violación pura y dura; basada en la experiencia personal de Laurie Halse Anderson y como adaptación de su libro Speak. Cuéntalo nos habla del año que pasa desde que es violada por un compañero de instituto en una fiesta hasta el momento en que decide hacerlo público. En ese punto la elección de la dibujante se convierte en vital para entender el estado de personaje de Melinda, Emily Carroll nos plantea a nivel visual, y por momentos, una historia de body horror, en la que la protagonista siente tanto horror por la posibilidad de que se le acerque un hombre como por ella misma.

emily-carroll-y-laurie-halse-anderson-cuéntalo-tripa-053

El relato no se centra tanto en el hecho de la violación sino en las consecuencias personales que acarrea sino en la desidia personal, la incomprensión, y el dejar de quererse a una misma. Pero también los problemas que causa a nivel social, el rechazo del colectivo que no acaba de entender los motivos por los que ella se siente así. De esta manera la guionista plantea un dilema bastante crudo, aparte del acto deleznable de la violación ¿esta no existe hasta que no se cuenta?. Para Melinda no, esta acción no llega hasta al final de la obra, es ahí cuando empieza a darse cuenta de que su posición debe de ser de fuerza, encontrar gente con la que hablar, comprender y reconocer cuales son las actitudes del posible violador que han de hacer saltar las alarmas. Ahí entra en juego el entorno capaz de asimilar su papel a la hora de denunciar ciertas actitudes masculinas por parte del resto de compañeros con los que comparte espacio, los padres, las amistades incluso con los docentes.

Cuéntalo podría haber sido fácilmente un rape and revenge, pero no hubiese sido igual de útil. La importancia de estos relatos en primera persona pasa por dejar de lado cualquier cuestión de género narrativo para aportar fuerza a la historia. Aquí se cuenta todo desde dentro, desde el punto de vista del personaje, la dibujante le da ese matiz de terror cotidiano llevado al propio cuerpo y los cuerpos ajenos. La verbalización del horror se produce con la palabra no, negando, no queriendo, no permitiendo, no consintiendo, no dejando; de hecho, aparece muy pocas veces a lo largo de las casi cuatrocientas páginas para darle relevancia que se merece. Emily Carroll y Laurie Halse Anderson crean un trabajo de esos que todo el mundo debería leer, sobre todo en la pubertad y en la adolescencia, por lo bien que está todo planteado, sin carga ideológica de ningún tipo y por ir directamente al grano.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo