Spain is pain #334: Desbordamiento

MACULAS_cover

Máculas (Jordi Pastor & Danide). Spaceman Project, 2018. Cartoné, 144 págs. Color, 22€

Dentro del lenguaje narrativo del cómic y considerando la función de la viñeta, y más concretamente el reborde como elemento que nos ayuda a diferenciar el dentro y fuera, que además nos ayuda a darle sentido a la sucesión de tiempo; a veces se ve roto cuando este último es suprimido para que el enunciado supere las fronteras que delimitan la narración de la viñeta. Se trata de un efecto muy potente, que aporta un importante dinamismo a la escena. Pero en esta entrada me gustaría hablar de otro tipo de desbordamiento, no tanto aquel que se produce dentro de la estructura de una página sino como concepto principal de una trama.

En este caso el desbordamiento pasa por una idea, la porosidad entre la ficción y la realidad. En Máculas Jordi Pastor y Danide establecen un juego entre la realidad ficcional y la ficción que tiene lugar dentro de esta. Por un lado, vemos como un cómic de superhéroes mítico que lleva muchísimo en el mercado, se trata de Dott Spot. Se trata del típico universo de superhéroes que en el cual hay reconversiones continuas una y otra vez, pero en esta última reencarnación creada por Scott de Meester y Mina Shepperd corre el riesgo de ser la misma.

maculas 2

El universo en cuestión se mueve por un parámetro que mueve toda la acción, los superhéroes adquieren lo poderes que tienen aquello villanos que derrotan. Sin embargo, el Dott Spot de esta generación es un negado, no atrapa villanos y en consecuencia no tiene poderes hasta que aparece una reencarnación suya de otro universo que le hace ver que tiene uno muy concreto, justo en el momento en que empieza a ser perseguido por un megavillano. Por otro lado, seguimos la vida de los creadores del cómic que ya saben que van a ser los creadores con los cuales se va a cerrar la colección, decididos a saber si Spinelli, creador de la serie, conoce lo que está aconteciendo deciden ir a buscarlo. Esta búsqueda coincide con las revelaciones que tiene Dott Spot. Todo confluye, al menos en esta doble capa narrativa, en que Dott Spot toma conciencia de su estatuto de personaje de ficción en un trayecto por otras ficciones, que abarca desde: Little Nemo in Slumberland, la escuela TBO, Flash Gordon, The Spirit, Kirby, cómix underground, Maus, manga, Tintin, etc. Por su lado Scott y Mina se dan cuenta de la pervivencia del personaje a través de los tiempos.

Todo se cierra en un capítulo que nos recuerda que estamos en un relato dentro de un relato, una puesta en abismo, en la que los autores reales, han establecido un juego de inmersión. Este último apartado está protagonizado por Matt Morris, autor de Máculas (ficcional) que hemos estado leyendo y de este último bloque que lleva por título “Vida de Scott”. El desbordamiento se produce a lo largo de todo el relato, el trasvase entre ficción y realidad se construye desde la estructura en la que nosotros leemos un relato de otro autor que no existe. Aunque en realidad todo circula en una sola dirección, mostrar el amor por el medio, por el hecho de contar historias con imágenes, la pasión no solo de crear sino de leer que se resume con la última frase de este volumen: “Me encanta el olor del cómic recién impreso”. Algo que muchos compartimos y que aquí, Jordi Pastor & Danide, se han dejado la piel por dejar claro.

 @Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Anuncios

Spain is pain #319: Los imprescindibles de 2017.

Entre finales de diciembre y principios de enero llegan las listas de lo mejor del año de la misma forma que millones de turistas se tiran a las playas en el mes de agosto. Las listas como se sabe son subjetivas y vinculadas a gusto del que las hace. No tienen por qué ser ni un grandes éxitos ni compuestas por aquellos título que venden más. Esta en concreto está integrada por aquellos títulos que considero fundamentales dentro del panorama nacional. Este año me han salido 12 títulos que considero imprescindibles para entender el cómic español en 2017, pues eso.

1.- Fragmentos seleccionados (Apa-Apa Cómics) de Andrés Magán

fragmen0

En Fragmentos seleccionados Andrés Magán da un gran paso a la hora de crear no-historias más complejas valiéndose de las herramientas que ha utilizado hasta el momento, creando un suspense no vinculado al género narrativo sino que apunta directamente a las expectativas de un lector que tiene ante sí una obra que se despliega como abierta. Magán es un autor único y brillante, de los pocos capaces de hacernos abrir más los ojos para meternos de lleno en lo que desarrolla en cada una de sus propuestas.

2.- Nuevas estructuras (Apa-Apa Cómics) de Begoña García-Alén

estructura1

Nuevas estructuras funciona en torno a lo poético, lo sugerido y lo minimal. Las focalizaciones interpelan al lector para que forme parte del relato, para ello no hay personajes definidos solo personajes en sombra, silueteados y sugeridos. Una acción convencional como es el construir una casa se convierte en un mcguffin perfecto para que nosotros como lectores empecemos a reconsiderar nuestra experiencia como tales. Obra fundamental e imprescindible para entender el nuevo cómic.

3.- El ruido secreto (Spiderland/Snake) de Roberto Massó / Zona Hadal (Fosfatina) de Roberto Massó.

No acabo de decirme por ninguno de los dos trabajos de Massó, un autor que resulta enigmático aun en las narrativas más sencillas como sucede en Zona Hadal o partir de un elemento único y desglosarlo hasta crear un relato complejo tal y como ocurre en El ruido secreto. En cualquier caso, dos obras muy diferentes entre sí que sirven para entender a uno de nuestros autores más inquietos.

4.- Cosmonauta (Astiberri) de Pep Brocal

cosmonauta

Cosmonauta de Pep Brocal es ciencia ficción, sí; pero es ante todo una reflexión del devenir humano, de ahí que no se pierda en una construcción estereotipada de universo narrativo. Es seria y crítica con la humanidad emitiendo un juicio sobre la misma, pero a su vez guarda en su interior un sentido del humor muy propio. El autor no solo explota al máximo las metáforas visuales sino que le da, como debe ser, un carácter protagonista al lenguaje visual, sencillo con personalidad propia pero sin perderse en alardes visuales a pesar de las maravillosas páginas dobles que podemos encontrar a lo largo del relato. Cada obra de Pep Brocal es una sorpresa que debemos de leer muy atentamente.

5.- Encuentros cercanos (La Cúpula) de Anabel Colazo

encuentros1

La obra de Anabel Colazo me fascina desde hace unos cuantos años. Ya en El cristal imposible nos mostraba una historia de dobles matices en lo que nada es lo que parece. En su último trabajo bajo el disfraz de lo paranormal nos ofrece un relato sobre la percepción de la realidad y el enfrentamiento entre las diferentes realidades. Una delicia.

6.- La deuda (La Cúpula) de Martín Romero.

deuda1

Para mi una de las grandes sorpresas del año, un trabajo sobre la no necesidad de ser un triunfador en la vida, la vida en solitario y posiblemente en fracasar sobre todo lo que uno se propone siempre y cuando uno lo intente. El protagonista del relato es una de tantas personas que no le salen las cosas y que en cierta manera demuestra lo falso que es intentar llevar una vida basada solo en la apariencia social.

7.- Tíbiris (Trilita Ediciones) de Arnau Sanz

tibiris1

Las obras de Arnau Sanz son siempre muy personales, tanto que o bien habla de si mismo o de sus familiares más allegados. En este caso narra a través de la memoria de sus abuelos, dos personas que entre comida y comida nos explican la dura vida de la posguerra y del tío de la abuela. Como siempre Sanz sabe dónde darle a uno sin ser un sentimentaloide ni ser morboso, un equilibrio en el que este autor se mueve como nadie.

8.- Catálogo para Bunkers (Astiberri) de Jordi Pastor y Marcos Prior

bunker1

Una de esos trabajos que parece que pasan desapercibidos pero que mejor hablan sobre como debemos cuestionar la información a día de hoy. La posverdad es el subtexto a través del cual se construye un relato en el que cuando se sabe a ciencia cierta que los enunciados en los cuales creemos no son ciertos es ya demasiado tarde.

9.- Conociendo al Jari (Fulgencio Pimentel) de José Ja Ja Ja

jari1

Esta vez el autor de Culto Charles deja de lado el cripticismo de su obra previa para adentrarse en los caminos de una narrativa mínima y misteriosa. El relato que compone la presente obra para de la autodescripción de un personaje que no deja de ser una construcción de sí mismo a partir de la visión que intenta ofrecer al mundo, a partir de ahí todo es polisemia pura en una obra que permite al lector realizar todo tipo de interpretaciones sobre Jari, un personaje enigmático como pocos.

10.- Febrero para galgos (Entrecomics Cómics) de Peter Jojaio

galgos_page_1

La adolescencia como un momento de ruptura con todo en el que puede pasar de todo. Jojaio nos trae una pequeña fábula sobre la violencia y el aislamiento en esas edades; en una obra en el que la estética de lo bello se confunde con las escenas más cruentas que busca ir más allá de la mera violencia por la violencia y la moraleja que suele acompañar a estos relatos.

11.- La balada de Jolene Blackcountry (Autsaider Cómics) de Víctor Puchalski

La_Balada_de_Jolene_Blackcountry_Victor_Puchlaski_Autsaider_Comics_02

El último trabajo de Puchalski es sencillamente alucinógeno, es como cuando en esas películas de conquista de territorios inhóspitos el explorador occidental se encuentra con un indígena solitario y este le induce al trance con una droga potentísima. En este trabajo nos encontramos dos planos de lectura: el real, que se lee a simple vista, y el astral, impreso con tintas fluorescentes. Todo para conseguir una experiencia de lectura única y realmente psicotrópica.

 

Spain is Pain #289: el peligro de los bardos.

bunker1

Catálogo de Bunkers (Jordi Pastor y Marcos Prior). Astiberri, 2017. Cartoné, 104 págs. Color, 15 €

Post-truth:
Relating to or denoting circumstances in which objective facts
are less influential in shaping public opinion than
appeals to emotion and personal belief. – Oxford Dictionary

Vivimos en una época realmente rara, y aunque suene a tópico la era de la información no solo ha traído la mayor posibilidad de acceder a esta y poder contrastarla sino una fragmentación ideológica y emocional de la misma. No importa lo que digan otros medios, algunos ni siquiera consideran la posibilidad de contrastar un mero titular y ya no digamos una noticia completa. La emoción y la ideología se pone por delante de la razón y la opinión tiene mucho más peso que la verdad tal cual es. Quizás podría parecer que de esto solo somos responsables los ciudadanos, tanto aquellos que consumimos distintos medios de comunicación a nivel informativo como de aquellos que guían su opinión intelectual y política a través de los titulares que todos compartimos en redes sociales. Pero no, los medios, los gatekeepers han entrado a trapo en este juego desde grandes conglomerados con cadenas de televisión en polos ideológicos opuestos, la utilización del clickbait para ganar en métricas de vanidad o portadas meme de algunos periódicos centenario en las que sale el antiguo líder de la oposición con una tortuga ninja.

En 1978 John Fiske y John Hartley, en su clásico Reading Television, hablaban de la función bárdica aplicada a la televisión. Estos consideraban a los bardos como mediadores orales y como los responsables en estructurar y transmitir los mensajes sobre una comunidad en concreto. Estos autores llevaron ese concepto a la televisión convirtiéndola en una mensajera que compila la información desde diferentes fuentes, siendo la audiencia los que deciden si entran en el juego de esta información otorgada. A día de hoy los bardos o gatekeepers se han multiplicado, la fragmentación que procuran los medios digitales y los nichos culturales que se están abriendo hacen que esta no recaiga únicamente sobre los grandes medios, sino sobre muchas otras personas que poco a poco van asumiendo esta condición. Escuchamos y vemos con los que estamos en sintonía, y como no a la larga el no conocer las opiniones de otros. En palabras de Stuart Hall solo nos situamos en un nivel de decodificación hegemónico dominante, lo cual nos incapacita para reelaborar la información a partir de los códigos negociados y opuestos.

bunker2

Hablando de la función bárdica y a la estructura social occidental centrada en la familia nuclear, en cualquiera de sus formas pasadas y contemporáneas, los primeros bardos son nuestros padres. Ellos nos ayudan a construir una visión del mundo única y cohesionada basada en la proximidad física y en compartir un espacio vital. A medida que salimos de ese espacio conocemos otros bardos que nos ayudan a estructural nuestro yo social, emocional e ideológico.

Como siempre Marcos Prior con tramas en apariencia sencillas construye una crítica a un mundo dedicado a la contemplación e inacción. Catálogo de bunkers es  un trabajo apoyado en el dibujo de un Jordi Pastor que le otorga cierto tono de ensoñación a un relato que se construye sobre la fe que el escuchador tiene sobre el narrador.

bunker3

Eric K. es un fabulador, una persona que construye el mundo que le rodea a él y a su hijo palabra a palabra. El verbo como construcción y justificación previa o posterior al hecho, en este caso asesinatos. El entorno apocalíptico juega en favor de la construcción de un relato propio y sesgado sobre el pasado, y también sobre un presente que el mismo construye día a día en pos de un futuro moldeado a través de sus justificaciones. Podríamos pensar que este tal Eric K. es un cabrón sin escrúpulos que utiliza la información que tiene toda la información sobre los búnkeres para poder asaltarlos, pero me parece que podemos plantearnos otra pregunta: ¿Cuál es el fin de dichos ataques?¿lucrarse o crear en su hijo una imagen de mundo?. Aquí entra otra baza en juego el hijo, Alex, en un principio parece bastante alienado por los actos del hijo, no es un ejecutante de los actos pero si aparenta estar de acuerdo con estos y con lo que le explica su padre. Sin embargo este parece conocer a la perfección que su padre sufre delirios y mata por matar. Podemos suponer que Alex apela a la emoción y al vínculo padre-hijo para adherirse al padre y a sus actos, porque le interesa, porque gracias a él sobrevive o porque no le queda otra opción. El ver esos actos desde otra perspectiva le situaría en el polo opuesto al progenitor y como no en una situación de peligro con respecto a este.

Catálogo de Bunkers es una ficción que nos habla más del presente que de otra cosa. Ese futuro apocalíptico dibujado por estos autores no es más que una representación del fin del mundo ralentizado que estamos viviendo en estos momentos. Solo somos capaces de agarrarnos a aquellos mensajes con los que comulgamos y desgarrarnos con los de ideología opuesta. Esta fragmentación social no existe en las altas esferas, ellos controlan todos los medios y aunque la tecnología nos permite que todos podamos ser bardos, el poder, los medios y los avances tecnológicos  son los que hacen al bardo como tal: la fibra óptica es el nuevo laúd. Solo queremos a quien queremos creer, justificamos nuestro actos, o los de los nuestros, por bárbaros que sean, mi papa es mejor que el tuyo y estamos perdiendo la capacidad crítica día a día. Prior y Pastor nos regalan una obra fundamental para entendernos a todos nosotros en el aquí y el ahora. No dejen de leerla.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Spain is Pain #209: Los límites del sexo.

rubor1Rubor (VVAA) La Cúpula, 2015. Rústica, 148 págs. Bitono, 17,50 €

Lo erótico está copando la cultura de masas, lo que durante años se ha denominado como softcore se ha reconvertido en un valor seguro dentro de la industria cultural, alejado, por su contenido y por el target de audiencia al que inicialmente va destinado, del estigma del mal gusto y de lo explícito. Es lo que de la mano de 50 sombras de Grey se ha denominado como “porno para mamás”, un cuento de princesas clásico salteado con escenas de sexo a la mínima oportunidad. Quizás la clave para esta consolidación sea un público objetivo deseoso de enfrentarse a nuevas experiencias lectoras, todo en una época en el que en las redes sociales se censura cualquier tipo de contenido que contenga un mero desnudo, aunque carezca de significado sexual, mientras que la violencia es tolerada como contenido viral.

En España si alguien ha sabido marcar bien la diferencia entre la utilización del sexo con orientación erótica, y también pornográfica, o como puro revulsivo ha sido desde La Cúpula, y esa vertiente se ha marcado siempre a través de sus dos publicaciones más destacables y añoradas: Kiss Comix y El Vibora. Si en la primera el sexo y sus consecuencia se descubre a través de un amplio abanico de posibilidades, variantes, y alguna que otra parafilia, en El Víbora, una revista por la que han pasado los mejores nacionales e internacionales (y que todavía lloramos su desaparición), el sexo se utiliza para remover conciencias, fuera de su contexto y ensuciarlo, dicho de otra forma para tocar los cojones.

rubor2

El término medio entre estas dos publicaciones supone un difícil equilibrio que ha venido de la mano de la misma editorial. Se trata de Rubor, una obra colectiva coordinada por Jordi Pastor en el que se agrupa lo más representativo del panorama actual, y ningún habitual del (trans)género erótico, en el que se le da una pequeña vuelta de tuerca para mantenerse en el límite entre lo explícito y lo provocativo, mostrando pero no como un fin sino como un medio pero sin perder el perfil narrativo de las obras meramente eróticas, y a la vez tomando distancia del soso erotismo mainstream para las masas. Posiblemente el punto fuerte, y lo que lo hace más interesante es la aproximación puramente personal que estos autores hacen a este tipo de narrativas dándoles un matiz desprejuiciado alejado de los tópicos de lo erótico dejando de lado una visión puramente heterocéntrica de diversión para machos abriéndose a otros públicos, buscando y plasmando lo natural del sexo a través de un color rojizo que simula al rubor cuando nuestro cuerpo reacciona para hacer evidente aquello que nosotros queremos evitar.

El fragmento que mejor define este título es “La gran aventura sexual” de Corominas donde la evolución de la sexualidad a lo largo de los años se hace patente con el cambio de géneros y orientaciones sexuales de los personajes, todo a través de un estilo neblinoso que ayuda hacer dichos tránsitos entre periodos narrativamente más factibles. Jordi Pastor aporta una historia en dos partes en las que en una muestra la visión de ella (una artista) y en la otra la de él (un modelo con mucha imaginación), en el que la excitación sucede en la imaginación de ambos. En “Metodología Medina” de Sergi Puyol y “La fotografa” de Alexis Nolla estos autores aportan una visión chabacana, no del sexo y la interpretación que hacen estos, de los personajes que protagonizan sus historias, gente frustrada incapaz de reconocerse a sí mismos. “Hueco” de Marcos Moran es una pieza sobre el vouyerismo sin complejos, el del lector,y el autor, que nos lo proporciona, una trabajo minimalista que abre el volumen de forma muy adecuada.

rubor3

El resto de trabajos circulan entre las situaciones inesperadas que conducen al sexo como el encuentro de una chica con un hombre foca en “Selkie Man” de Candela Ferrández, o “La jardinera y el cazador” de Carmen Segovia, en la que una desconocida va a una casa pedir ayuda y se encuentra con sus propietarios que tienen una manera muy particular de entender la hospitalidad. Lo puntual en la pieza de Gabrielle Piquet y en “Melvin” de Artur Laperla, en la primera dos perros se “enamoran” y en la segunda el baile de seducción del tal Melvin. La inevitable relación entre la gastronomía y erotismo explicada con todo tipo de detalles en “Las recetas del Sr. Gourdmand” de Danide sobre los deleites de un gourmet del sexo y la comida, o “Spaghetti y Marisco” una ensoñación sexual en torno a la comida de Giulia Sagramola. Y el juego metatextual e icónico a cargo de Martín Pardo en “Manual básico de prevención de riesgos sexuales” en el que juega con la estética de los manuales de riesgos laborales aplicándolos al ámbito sexual.

Es difícil escoger uno de los fragmentos que componen este título, el trabajo de coordinación es impresionante, a pesar de la variedad en las formas de contar y en las estéticas el conjunto es más bien redondo, en cierta manera circular un juego en el que la obras se complementan y refuerzan la voluntad coral del volumen. El encargo es difícil, ser erótico sin ser porno ni caer en la ñoñez del softcore, pero manteniendo el interés por el contenido sexual sin que este sea al cien por cien evidente y no ser el único motivo de la lectura. Rubor es un trabajo difícil por lo liminal de la propuesta que puede extrañar a muchos pero que sin embargo contentará a otros tantos.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo