Spain is Pain #321: El tabú eterno

Portada_Frank

FRANK. La increíble historia de una dictadura olvidada (Ximo Abadía). Dibbuks, 2018. Cartoné, 48 págs. Color, 16€

La Guerra Civil y sus consecuencias siguen siendo un tema delicado en nuestro país la rotura que se produjo en ese momento no ha sido suturada sino remendada hasta encontrarnos el panorama actual. Normalmente los cómics publicados en España por autores nacionales sobre el conflicto giran en torno a situaciones muy concretas: batallas, personajes anónimos o relatos con forma de reportaje. Pero pocas veces se centra en las personas que protagonizaron el conflicto y mucho menos en la figura del dictador. Franco es la representación univoca de un régimen que enterró a España durante cuarenta años con un sepelio que dura hasta nuestros días. Los totalitarismos se significan a través de los individuos que subyugan a la población y valen tanto para que aquellos acólitos se vanaglorien de sus acciones como para ser objeto de protesta y mofa por parte de todos aquellos que están en contra de este.

Por eso es complicado encontrar un punto en el que hacer una crítica seria, y también dura, en la que no se caiga en lo grotesco y en la descalificación barata. Los datos sobre la persona en cuestión los conocemos, los historiadores, tanto de un lado de otro, se han dedicado a desglosar la vida del dictador en diferentes biografías, y en muchos casos hagiografías. Sin embargo, siempre hace falta tener una perspectiva que se centre en retratar a personajes relevantes, para lo bueno y lo malo, desde la esencia de los mismos para así poder entender y comprender mejor quien era ese individuo en cuestión. Eso no implica ni ser simple ni reduccionista, en todo caso abreviar a través de elementos que definan a través del signo más que mediante la palabra.

Ximo Abadía consigue quedarse en esa naturaleza del personaje en un libro con muy poco texto en el que la imagen construye una idea sobre el dictador que queda al libre albedrio del lector. Eso lo consigue sugiriendo página tras página e imponiendo el símbolo como un medio para erigir un discurso basado en lo puramente visual. Para ello también se ayuda del cuento infantil ilustrado como un formato que le permite contar sin tener que explicar de manera detallada. Todo de manera muy medida: los cuadrados, omnipresentes, para idealizar la mentalidad totalitaria, representar al protagonista como un niño con una gorra militar que siempre le va grande, un uso de los colores que busca acentuar los contrastes dentro de la página y mostrar la parte por el todo a partir del icono (bombas, soldados, personajes anónimos en la sombra, etc.)

Frank es, o tiene la apariencia, de un cuento para niños. Y ahí me surge la duda por lo polivalente de los recursos utilizados por el autor. Vale tanto para niños como para adultos la idea es acercar la historia reciente de España de una manera comprensible, poniendo al lector en la tesitura de entender esta obra como él quiera, reducirla a la mera ficción o ponerla en paralelo con la realidad como parte de esta. Desde un punto de vista adulto podría figurar como un artículo de opinión un tanto cómico, por reducir a un dictador a un niño con una rabieta eterna, pero no exento de cierta voluntad de denuncia que encierra en las últimas páginas: “Y 40 años después se sigue escuchando una palabra enterrada. Libertad”. Aparecen pocos textos en esta obra pero son tan contundentes que cada palabra es un golpe en la mesa. Resumiendo, la obra de Ximo Abadía es espectacular, sincero y certero, con este trabajo abre un frasco de las esencias que parecía muy difícil de destapar en el que podemos ver como se conjuga la amargura con la belleza de la poesía visual.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Anuncios