Spain is Pain #282: Lo mejor de 2016.

El año nuevo se viene el año viejo se va, y por estas fechas, como siempre empiezan a aparecer las listas de lo más reseñable del año en diferentes ámbitos de la cultura. Como siempre en Spain is Pain nos ocupamos de aquellos tebeos que a nivel nacional podemos considerar como más interesantes por un aspecto u otro. Este año en cuestión podemos encontrar dos grandes bloques: uno en el que la experimentación está en primer plano y otro en el que las narrativas más clásicas explotan al máximo sus recursos. Como me ha sido imposible cerrar una lista de 10 obras he cerrado una de 15 imprescindibles, es decir, un buen año para la viñeta (y en lo personal también).

P.D.- Y recuerden, las listas son siempre subjetivas.

  1. Sirio (Fulgencio Pimentel) / Gialla (Ediciones Valientes) de Martín López Lam

Este es el díptico imprescindible de 2016, Martín López Lam explora la relación entre el autor y el lector, convirtiéndola en íntima y optando por un punto de vista subjetivo para convertir a la audiencia en protagonista. Imprescindibles.

  1. Vip (Penguin Random House) de Felipe Almendros

vip-portada

Felipe almendros sigue con la exploración de su yo artístico y su yo ficcional en un volumen monumental, directo y retórico. Un trabajo en el que el énfasis de la lectura se sitúa en espacios que exploran la relación y la influencia de la obra de ficción tanto para el autor como para el lector. El CD que lo acompaña es maravilloso.

  1. Gran bola de helado (Apa-Apa) de Conxita Herrero

bola1

Un trabajo diferente, aquí la autora vuelve a ser protagonista, pero en un entramado de formas y colores que aspira a trascender al mero relato narrativo. Gran bola de helado es ante todo una obra sinestésica que se debe leer, degustar y sobre todo respirar al ritmo que esta te marque.

  1. Hopper (Autopublicado en TumblR) de Felipe H. Navarro

hopper1

Felipe H. Navarro es un autor que evoluciona rápido y en Hopper parece cristalizan todos aquellos elementos que hacen grande a este creador. Este work in progress nos habla de una idea un concepto, el que da título a la obra, que muta en función del relato que se nos narra en ese momento. El formato vinculado a la plataforma nos regala una idea de viñeta-lienzo impagable. Amigos editores ¿para cuándo una edición en formato físico?

  1. Materia (Astiberri) de Antonio Hitos

materia

Antonio Hitos en su último trabajo hace una aproximación holística y conceptual a nuestro mundo poniendo de relieve y cuestionando algunos de los pilares básicos de la sociedad contemporánea a través del relativismo. Mucho menos críptico que en su obra interior pero más perverso en la forma de elaborar el discurso. Un trabajo imprescindible para comprender la evolución de un autor que aspira a la simplicidad estética.

  1. Hoodo Voodo (Fosfatina) de VVAA

hoodo

En una obra colectiva de este calibre es difícil hablar de un creador en concreto, y más en este caso. La gente de Fosfatina se saca de la manga una serie de autores que trabajan al margen de la estética mainstream del cómic. Título fundamental para entender los desarrollos del cómic de vanguardia.

  1. Los dientes de la eternidad (Norma Editorial) de Jorge García y Gustavo Rico

dientes2

Jorge García y Gustavo Rico se sacan de la manga una obra sobre la épica vikinga clásica en un contexto visual innovador y rompedor. La magia consiste en no hacer que esas dos ideas choquen, y lo consiguen. El resultado una de las representaciones más preclaras de del Valhalla.

  1. El ala rota (Norma Editorial) de Antonio Altarriba y Kim

ala1

Un relato que cuenta cómo ningún otro la soledad y ostracismo en el que han vivido las mujeres en España durante más de medio siglo. La paracuela de El arte de volar constituye una obra más depurada que su predecesora, más crítica con el sistema de valores del catolicismo español, pero sobre todo por ser una obra que no se basa en la lastima sino en la reivindicación de un personaje femenino lastrado por las circunstancias.

  1. Gran Hotel Abismo (Astiberri) de Marcos Prior y David Rubín

granhotelabismo

El mejor escritor de ficción política y el autor que mejor representa la rabia contra el sistema ponen en escena sin ningún tipo de doblez moral la paupérrima situación política y social a la que nos somete el capitalismo feroz. El pueblo frente a la clase dominante, la violencia de clase vs. la violencia del estado y la caída del estado-nación son algunas de las cuestiones que se ponen en juego en esta obra.

  1. Lamia (Astiberri) de Rayco Pulido

lamia1

El autor canario vuelve con un trabajo de precisión tanto en el aspecto estético como en lo narrativo. Una thriller con asesino de por medio que pone de manifiesto las visicitudes de aquellas mujeres que buscan independencia en un periodo en el que todo les era negado. Intrigante y visualmente brillante.

  1. Insecto (Norma Editorial) de María Llovet

insecto1

Nunca me cansaré de reivindicar a María Llovet, su trabajo en la narración es complejo y lleno de capas. En su último trabajo hace una pequeña tesis sobre el amor y sus circunstancias, sobre lo inadecuado cuando no tiene que aparecer y de lo importante que siempre esté ahí aunque no se pueda satisfacer C. Tal como lo plantea la autora las cosas son como deben ser aunque no sean adecuadas.

  1. Palos de ciego (Astiberri) de El Irra

palosdeciego

La opera prima del autor sevillano es un manifiesto sobre la vida en los barrios del sur y de cómo el devenir de las personas esta en las manos del destino y de algunos cuantos cabrones que les gusta jugar con nosotros. La vida es dura y el Irra nos lo muestra sin ningún tipo de concesiones.

  1. La muerte y Román Tesoro (DeHavilland) de Lorenzo Montatore

Roman1

Lorenzo Montatore desmonta por completo la idea de la forma vinculada al relato. Bajo una apariencia banal nos desgrana un relato complejo sobre la muerte repleto de referencias literarias y de la cultura popular de la calle. Un libro para leer rápido, pero que se queda en la mente del lector durante mucho tiempo.

  1. La reina orquídea (El Verano del Cohete) de Borja González

reina 1

Una pequeña joya que ha pasado desapercibida, Borja juega con el lector a través de un trampantojo  visual en el que el lector se convierte en un espectador que tiene que estar muy atento para no caer en el agujero de conejo para no quedar atrapado en el relato. Deseando leer lo próximo de Borja.

Pues hasta aquí todo, a ver que nos depara 2017. Chau.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Spain is pain #251: Trampantojo espacial.

reina 1

La Reina Orquídea (Borja Gónzalez). El verano del cohete, 2016. Rústica, 80 págs. Color. 17,50 €

En un determinado momento de Solaris de Stanilaw Lem, el autor decide por un momento abrirnos una puerta directa al universo ficcional en el que se desarrolla a través de la lectura que el protagonista está haciendo sobre los tipos de ondas. Se trata de una puesta en abismo bastante particular, ya que el texto en sí mismo, el que está leyendo el protagonista. Se trata de un informe técnico, soporífero que se convierte en un paréntesis no solo para la acción si no para el lector mismo. Pero la importancia del mismo es otra: ayuda a configurar la profundidad del universo a niveles de física de un mundo.

La literatura es un vehículo, que por el nivel de extensión que puede llegar a adquirir, permito dicho tipo de recursos estilísticos a través de los cuales nos permite indagar sobre el nivel de profundidad conceptual en la construcción de un espacio narrativo. Por supuesto con la pintura sucede exactamente lo mismo, menos aquella que es exclusivamente referencial y basa su idea en una representación exacta de la realidad sin profundidad psicológica ni narrativa. Pero el espacio del cuadro está delimitado en ocasiones por un encuadre que “delimita” el espacio, unos personajes y un tiempo narrativo inherente que nos permite cerrar la obra a nuestra manera.

reina2

Tiempo, espacio y personajes, son los tres elementos explorados por Borja González en su último trabajo, La Reina Orquídea. En primer lugar se trata de un espacio determinado una mansión con un gran jardín, un espacio abierto – tan grande como el pueblo – dice de una de las protagonistas. Por lo que se nos antoja un vasto jardín que ni siquiera ella conoce en su integridad a pesar de recorrerlo una y otra vez. Las protagonistas, Teresa y Matilde, sitúan su experiencia vital en el espacio vital citado con anterioridad, pero su conocimiento sobre el mundo no viene dado por el lugar en el que habitan sino de un exterior desconocido. Y en tercer lugar es el tiempo, un verano perene, que da lugar a un paseo eterno que no finaliza nunca con conflictos que nunca parecen resolverse y de los que nunca parece que conocemos el origen.

reina3

En medio de todo esto Oberón omnipresente durante toda la obra ejerce, al parecer, de un demiurgo cruel que tan solo nos deja visualizar parte del relato de Teresa y Matilde condenadas a vagar de manera continuada por un jardín eterno. Borja González nos regala un relato que instalado en cierto clasicismo en las formas, pero que busca indagar en ciertas ideas de la vanguardia estética pero que a la vez nos lleva a encontrar con unos recursos visuales instalados en los topos del relato gótico, sin llegar a serlo del todo. Para ello contribuye una elección de colores bastante inédita y construida para dar fuerza al conjunto. Creo que estamos ante uno de los cómics de los que recordaremos a finales de año, porque por el momento es la mejor obra de un autor que sigue trabajando en los temas que ha hecho hasta ahora pero que poco a poco va evolucionando hacia las formas más sublimes del arte del cómic sin perder un ápice de su personalidad creativa. Todo en unas pequeñas cajas chinas muy sutiles que se van abriendo a medida que vamos conociendo a las protagonistas.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Spain is pain #232: Presencia.

E-191

E-19 (Mayte Alvarado) El verano del Cohete, 2015. Rústica, 72 págs..Color, 19€

La obra de Mayte Alvarado es eminentemente femenina, o dicho de otra forma, tiene a la mujer en el centro de sus narrativas. Pero no en un sentido único y aislado sin referencias de otro tipo. Son mujeres en mundos masculinos, así que a pesar de ser ellas las protagonistas, son los hombres los que dominan, construyen y regulan dichos mundos. En Livianas (2012) el relato se desarrolla en una ciudad donde las mujeres volaban y los hombre para evitarlo las encierran en jaulas; en Miss Marjorie (2013) unas manos masculinas, el hombre reducido a sus extremidades superiores, manipulan a una protagonista encerrada en su mundo.

En E-19 el relato de lo femenino es completamente diferente. La mujer solo aparece en su esencia y en el recuerdo del protagonista. Este primer cómic de Mayte Alvarado está protagonizado que vive solo en una especie de jardín del Edén en el cual cultiva sus propios alimentos, tiene su hogar pero echa de menos la compañía de alguien, concretamente su pareja, existente o imaginada. Para ello construye una androide no tanto para sustituirla sino porque su presencia parece, hasta cierto punto, calmarle la soledad. Pero el robot, la forma, no es ni mucho menos la esencia de la mujer. La androide parece tener, al menos, en su estructura exterior todos los atributos femeninos, pero no deja de ser una construcción elaborada desde una perspectiva masculina. Él le regala una flor, acto de galantería clásico, pero cuando la androide aprecia la belleza de la mariposa empieza una transformación frustrada por no habérsele incluido los atributos interiores, inherentes a lo femenino, que le ayuden a reimaginarse a sí misma. El hombre no es capaz de crear algo femenino con sus propias manos, sino una imagen de lo que él cree en que consiste la mujer.

E-192

Sin embargo E-19 bordea el relato de lo humano desde dos puntos de vista con dos referentes muy claros. El primero Adán y Eva, el primer hombre y la primera mujer sobre la Tierra según el Antiguo Testamento, aunque a diferencia de ser el propio Dios el que crea la mujer a partir de una costilla de Adán, es decir definiendo a la mujer a partir del hombre, aquí es él, en ese jardín del Edén en forma de granja, que con su imaginación y conocimiento, una especie de costilla metafórica, construye una mujer ideal, al menos en forma.

El segundo referente es Frankenstein que describe la voluntad humana por crear vida y moldearla al antojo del hacedor. A pesar de que el protagonista no esconde ningún fin oculto para su androide. La elaboración de la misma es en si misma una idea perversa. Así pues, E-19 a pesar de sus formas amables esconde  el fondo un cómic crudo con gran capacidad para sintetizar un gran número de conceptos y referentes en un discurso único y personal que encaja con el resto del universo imaginado de una autora con los pies en la tierra.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Spain is Pain #211: El encanto de buscarse a uno mismo

Donde 1

¿Dónde está mi cabeza? (Benito Pérez Galdós y Lorenzo Montatore) El verano del cohete, 2014. Grapa, 32 págs. Color, 9€

Uno de los cuentos televisivos que recuerdo con más terror es aquel episodio de Historias para no dormir titulado “El transplante” en el que Chicho Ibáñez Serrador en el que un hombre se ve obligado a ir vendiendo partes de su cuerpo a una institución médica, hasta que sólo se ve reducido a un tronco con cabeza. El relato es espeluznante narrado pero narrado con ciertas dosis de melancolía, sorna y crítica hacia una sociedad cambiante. Y es que la pérdida de un miembro, extremidad ha sido un hecho bastante traumático.

Perder la cabeza sería en efecto algo de carácter irreversible, pero frases como ‘un día de estos vas a perder la cabeza’ para referirnos a esas personas que tienen mala memoria le han dado un giro al sentido original. Nuestro Benito Pérez Galdós, se inventa uno de los cuentos más neurótico de la literatura española pero sin olvidarse de su vertiente más. En ¿Dónde está mi cabeza?, publicado originalmente los día 30 y 31 de diciembre de 1892 en el Imparcial, nos habla de un señor prototípico y arqutípico de la época que se levanta por la mañana y se percata de que ha perdido la cabeza, en sentido físico, porque en el intelectual este sigue siendo muy cabal, razona e intenta recordar donde se ha dejado la testa. Lo que más sorprende es como sus colegas de profesión tratan la patología, con total normalidad y el proceso lógico que el protagonista sigue para buscarla.

Donde 2

Es un relato corto, e inacabado a propósito, que deja el misterio sin resolver pero con una riqueza y un verbo que se disfruta palabra a palabra. En la presente edición el texto está acompañado por las ilustraciones de Lorenzo Montatore, en glorioso CMYK, y con indudables referencias a ilustradores como Manolo Prieto, Searle, y alguna influencia de los diseños de los Estudios Moro. Unas ilustraciones que dotan de personalidad a este relato de más de cien años de actualidad dotándole de viveza, y restándole lo que podía ser una historia protagonizada por un señor gris de la época. Otro punto a favor de las ilustraciones de Montatore es la personalidad que le ha sabido imprimir a un personaje carente de su mayor rasgo personal: la cabeza.

El relato original, los colores, los diseños y la maquetación nos ayudan a redescubrir uno de los trabajos más desconocidos de Galdós, en un formato, una edición y unos términos que lo convierten de lectura obligatoria para las nuevas generaciones. Una delicia.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Spain is pain #205: El fantasma desmontado.

fant1

Fantasmas (VVAA) El verano del cohete, 2014. Rústica con sobrecubierta, 64 págs color. 20€

En el último lustro se ha constatado el nacimiento de una nueva ola de autores de cómic dentro del panorama nacional. A diferencia de otras épocas el abanico de géneros, estilos y de acercamiento el medio ha sido muy variado, cierto es que a nivel global se ha establecido una comunidad de creadores que lejos de las referencias o las limitaciones de lo publicado en cada país y los estilos impuestos comercialmente, transformaciones y transposiciones de estilo son más globales que locales. Internet ha jugado un gran papel en este trasvase de conocimientos, estilos y formas de abordar el conocimiento del medio.

Pero a pesar de que Internet es el gran soporte para el cómic, tanto por la libertad que ofrece como la difusión que otorga a las obras, los autores, lectores y editores de tebeos tenemos una vertiente fetichista que nos atrae hacia el cómic no solo como obra artística sino como objeto. Para que el libro sea un objeto de culto merece un cuidado que no todas las editoriales, sobre todo las grandes, no pueden ofrecer o quieren. De ahí que el último lustro sea también el de las pequeñas editoriales que ofrecen no solo la oportunidad al lector de llegar a los autores más marginales, radicales o locales. A parte de tener un cuidado extremo por hacernos llegar libros editados de manera exquisita. Podríamos decir que estas editoriales cumplen una máxima: the smaller the better. Da igual que solo lancen una decena de libros al año o tan solo un par, cada uno de estos estará editado de manera exquisita.

fant2

Creo que esa máxima se cumple a la perfección con El verano del cohete la pequeña editorial dirigida, o mejor dicho regentada, Mayte Alvarado y Borja González. Para muestra nos vale su última obra editorial: Fantasmas. Este texto es un metajuego en el que de entrada se rechaza la imagen arquetípica de los espectros dejando de lado lo infantil de lo icónico de las cadenas y las sabanas colgantes y la imagen del espíritu desgarrado que se ha quedado atrapado en este plano de existencia y no ha dado el paso a través del túnel de luz. Aquí el juego se inicia con las biografías de los autores, en pasado, con sus obras y especificando como murieron, ni de forma poética ni siquiera ideal para ser artistas.

Las historias ahondan en la vertiente humana del fantasma manteniendo el aspecto físico pero no la corporeidad. En “Regreso a casa” de Daniela Tieni los protagonistas juegan con el guardia de un museo y con las obras del mismo; “El fantasma y el cuervo” de Mayte Alvarado es sobre un fantasma femenino que ha de dar el paso final para abandonar nuestra realidad y de paso reivindica la espiritualidad de los animales; “El verano del rio” de José Luis Forte y Fermín Solis entra de lleno con los espíritus infantiles con un estilo naif que nos habla sobre la dificultad de abandonar las viejas costumbres; “1234” de Roman Muradov es un ejercicio sobre la descorporeización del del individuo, y quizás el relato más oscuro del volumen.  “Aniversario” de Rui Díaz y Irati Fernández es un bello relato sobre el amor tras la muerte; “Primeros días con Carmen” de Carla Besora  indaga sobre el proceso de percepción humana de entes de otras dimensiones; “La búsqueda” de Owen Gent sobre la soledad del espíritu tras fallecer y la dificultad de encontrar lazos con otros seres, el volumen se cierra con “Concierto de medianoche” de Borja Gonzalez en el que el autor fiel a su estilo nos muestra a una banda que toca en mitad del bosque para los espíritus de enamorados.

fant3

Fantasmas son una serie de obras que quizás de manera inconsciente realizan una pequeña investigación de supuestos post-mortem y que de paso se cargan todos los estereotipos. Muchas veces este tipo de relatos están llenos de lecturas moralistas, aquí no, en la mayoría de los casos nos encontramos con el goce de la post-vida con seres que simplemente han fallecido sin saber las causas, ni el cómo, ni si se lo han merecido o no. El color juega una faceta muy importante en todos los relatos, en general abogan por un abandono de los colores apagados y apuestan por colores vivos que realzan el valor humano del fantasma. En definitiva todo un regalo de los autores y los editores nos hacen a los lectores. Una obra bella por fuera y por dentro que no dejaremos de recomendar a nuestros mejores y más íntimos amigos. Sean fantasmas o no.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Spain is Pain #191: Otredad.

Virginia Mori_0001

Virginia Mori (Virginia Mori) El verano del cohete, 2014. Rústica, 80 págs. Dos tintas. 16,50 €

 

“Si bastan dos mitades para hacer la unidad,

somos tercios en la nieve buscando un tullido más

para completar nuestra propia trinidad,

para engañar a nuestro destino final”

Tulsa – Te ofrecí

 

Mirarse en el espejo detenidamente y ver a otra persona es algo que sin ningún tipo de dudas nos ha pasado a todos alguna vez. Tener la sensación de no acabar de reconocer a la persona que tenemos enfrente por que se aleja del constructo ideal que tenemos de nosotros mismos. El espejo nos revela ese otro yo a veces no tan deseado que se convierte en un doppelgänger que nos muestra nuestras imperfecciones hasta el punto que en ocasiones desearíamos hacer como Alicia: pasar al otro lado del espejo para rendir cuentas con ese bastardo que reniega de nosotros.

En la ficción la construcción del otro a través de uno mismo suele ser algo complejo que nace, en muchas ocasiones, del odio y el rencor que los personajes sienten hacia así mismos; con un rechazo primitivo a las formas del yo-original. Edificar el yo-reflejo pasa por crearlo como un ser perverso, que en la mayoría de los relatos se constituye como un anti yo-original basado en quebrantar todas las reglas morales impuestas por la sociedad, teniendo como origen contemporáneo de estos relatos El extraño caso del Doctor Jekyll y el señor Hyde de Robert Louis Stevenson, en el que esa rotura con lo social era la base de la relación bipolar del personaje principal consigo mismo, y el que la deformación física, reelaborada a través de las múltiples adaptaciones cinematográficas, constituyen la base de la percepción visual de la oposición en la representación del yo.

mori

Pero ¿Qué pasa cuando la idea de esa bipolaridad se construye sobre la igualdad física y moral de nuestro propio yo? Pues en esas trata de respondernos la obra de Virginia Mori, ilustradora italiana enamorada del negro, y de sus pocos, pero existentes matices. En esas pequeñas variaciones del no-color encuentra el espacio perfecto para relanzar un discurso no carente de influencias pero que se cimienta sobre todo en su visión personal del yo-original y el yo-reflejo basada en la no-diferencia o dicho de otra manera sin pervertir ni demacrar el yo-reflejo con respecto al yo-original.

Entre las influencias podríamos estar hablando de Emiliy the Strange y The Addams Family de Charles Addams, esta última dio pie a la mejor sitcom de la historia de la televisión. Pero se trata más bien de influencias estéticas, aunque en el caso de la obra de Addams encontramos un punto de inflexión en Miércoles, la pequeña niña gótica que a través de todas las atrocidades que planea cometer intenta encontrarse así misma sin ningún tipo de complejo. Eso es lo que le pasa a los personajes que pueblan las ilustraciones de Virginia Mori, no existe un enfrentamiento dialectal y a pesar de las torturas que ejerce sobre si misma o sobre sus otras yo existe siempre una aceptación, no hay el más mínimo rechazo ni a la autoinflicción de dolor ni al impuesto por las otras.

mori2

El volumen editado por El verano del cohete, recoge la obra de esta ilustradora con un formato muy interesante que consiste en agrupar las ilustraciones en cuatro bloques precedidos de unas microhistorias escritas por: Alejandra Acosta, Christiane Cegavske, Sara Morante y Ana Sender. Lo cual ayuda a reescribir y a reimaginar la obra de esta autora  permitiéndonos sumergirnos en la historia que nos cuenta cada una de las ilustraciones o circunscribirlas en alguno de los bloques narrativos propuestos por cada una de estas autoras y la editorial.

Virginia Mori es uno de los must have de esta temporada, un título de los que dará que hablar durante mucho tiempo, y espero que sea la entrada definitiva de esta autora en nuestro país. La capacidad de Virginia es tal que sabe filtrar y aunar un lenguaje y una idea muy occidental en la elaboración del yo con ciertas estéticas naif, y utilizando referencias culturales niponas que buscan subyugar al lector a través de situaciones que por momentos encajan perfectamente en el surrealismo y a veces en lo DaDa. Como resultado tenemos un libro que se revaloriza con las segundas lecturas, aquellas en la que te obligan a buscar esa imagen que te ha estado obsesionando durante toda la semana.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Dentro de los cuentos.

los turistas rui diaz portada

Los turistas (Rui Díaz y Ana Sender) El Verano del Cohete, 2013. Rústica con solapas, 15×20 cm. 112 pág. B/N 14€

Historias dentro de historias, cajas chinas y puestas en abismos; la utilización de espejos en los cuentos es algo tan viejo como las propias narraciones, pero a la vez algo tan moderno e inherente a las formas en las que en la actualidad entendemos tanto la creación y recepción de la ficción, tanto los relatos clásicos y populares como los contemporáneos. De manera que la hipertextualidad, la remezcla, la recontextualización y la oralidad secundaria serán los límites que acotan el terreno de los cuentos, o de aquellas historias que adoptan los aspectos formales de estos.

Esos parámetros pueden implicar cierto background cultural por parte del lector, aunque invirtiendo esa idea puede ser un punto de inicio para que los más jóvenes empiecen a investigar por su cuenta en esto de la narrativa. Lo cual implica casi de manera definitiva que estos relatos están orientados a un público mayoritariamente adulto aunque estos relatos estén escritos para todos los públicos. Esto da cierta ventaja al narrador, aunque quizás más bien sea una percepción que tenemos como lectores, permitiéndole hacer pasar calamidades a los niños que protagonizan estas historias, algo que la corrección política ha ido sesgando para peor la reescritura de estas historias.

En este vértice pasado/presente en el trato hacia la infancia y el tratamiento de los textos tanto en la recepción como la creación esta Los turistas (El verano del cohete, 2013) de Rui Díaz e ilustrado por Ana Sender, libro que cuyo primer párrafo finaliza con un enigmático: “Nadie podía llegar hasta nosotros y nosotros no podíamos llegar hasta nadie. Sin embargo, el Monstruo podía llegar a todas partes”

niños_lobo

Si bien con ese principio se plantea como un relato de género. A medida que va avanzando se va quitando de encima ciertos arquetipos de género aunque mantiene cierta estructura, por no hablar del espacio en el que se desarrolla la acción. Otro aspecto con el que rompe a través del terror es la utilización de la rutina como desencadenante de las acciones. Rutinas que se van perdiendo o reduciendo al tiempo que los chicos son atacados y van perdiendo posibilidades de sobrevivir.

En ese contexto aparecen los cuentos no solo para apaciguarlos, es la única arma que tiene el único adulto que aparece en el libro, sino que son una advertencia para los menores. Unos niños que en un principio que son reacios a rebelarse a la norma con tal de mantener un mínimo estatus de calidad de vida que poco a poco se convierte en paupérrimo.

Los Turistas es un buen relato de género, a la vez que una buena historia para los más jóvenes en el que se `pone de manifiesto el valor de los cuentos, aunque muchos  no lo consideraran como tal, en la literatura contemporánea. Un cuento, o no, que abre muchas puertas en cuanto al tratamiento de los géneros, el valor de la ficción en la sociedad y el uso de la infancia en estas. Un buen relato tanto para aquellos que son lectores curtidos, como para aquellos que están empezando.

@MrMiquelpg

@lectorbicefalo