El camino del catador (y 2)

El hombre sediento  vols. 5-8 (Kazuo Koike y Goseki Kojima) ECC, 2015.Rústica, 253-259 págs c/u. B/N, 9.95 c/u

En un post anterior dedicado a este fantástico manga, de lo mejor que se esta editando en estos momento por estos lares, me remitía a las pautas y las regularidades en las que se sitúa la narrativa de Koike y el preciosismo volátil del dibujo de Kojima. Y sobre todo los parámetros históricos y el cuidado a la hora de situar el relato en un momento muy determinado de la historia de Japón. Eso ayuda a crear un flujo ficcional que bebe directamente de la historia y que le permite tomar situaciones, personajes secundarios y figurantes de un pasado real. Por no hablar de los existentes que permiten construir un mundo amueblado y habitable.

En estos cuatros volúmenes continua el periplo de este catador/samurái al servicio de su padre el shogun, una persona inestable y carente de todo sentido de la responsabilidad, que está desaparecido en esta recta final de la serie. Mondo Kainage no solo es el que dirige, orienta y asienta el pensamiento estratégico y político de su padre si no que lo protege con su propia vida. Sin embargo, en estos últimos cuatro volúmenes la personalidad de Mondo se va disolviendo poco a poco y va cediendo protagonismo a unas secundarias de lujo: Fukiko, Arare y Kan. Sus esposas, mondo es un ser extraordinario no solo por su visión preclara del mundo, su dominio en el combate cuerpo a cuerpo y el manejo de la katana, sino también por sus excelentes artes amatorias.

No se trata de un aspecto baladí ya que en esta segunda parte de la historia de Mondo las protagonistas son las mujeres. En un principio Fukiko y Arare y más adelante Kan. En los tomos 5 y 6 los enemigos consideran que ellas son el punto débil de Mondo, empiezan a sembrar la semilla de la discordia, ahí entra en juego la sexualidad del protagonista, retratado de forma tan bella, y entendido por los personajes que pueblan el cómic como un tanto andrógino que es percibido con un halo sobrenatural. El tomo 6 Mondo se ve atrapado en una trampa de mujeres que lo encuentran tan bello que intentan asesinarlo como parte de la sexualidad de ellas.

En el séptimo tomo se cierra el trio de esposas con la llegada de Kan, hermana del protagonista pero de distinta madre, con la que mantiene una relación amorosa desde la adolescencia. Kan esta adiestrada en las mismas artes que Mondo por lo que se convierte no solo en una esposa complaciente sino en una valiosa aliada en los lances en los que se ven envueltos. La recta final del volumen nos habla del origen de mondo y el cruel entrenamiento con venenos al que se vio sometido cuando era niño. Pero es en el octavo cuando Mondo Kainage percibe su misión en el mundo: “que si era capaz de emitir  un solo rayo de luz en las tinieblas de Edo ese sería su trabajo y su objetivo en la vida a partir de entonces” Es en ese momento en el que su sed se sacia, cuando busca con su aspecto puro y sus rectos modales encontrar el porqué de su existencia en la Tierra sin las obligaciones impuestas desde la infancia.

El hombre sediento es uno de los mejores mangas editados en este país, una historia de género que recorre los recovecos de los seres humanos desde las mentes más míseras hasta aquellas que buscan prevalecer sobre otras. Mondo Kainage es la esperanza de una especie que tiende a la corrupción a escoger los caminos fáciles y evitar los esfuerzo para conseguir sus metas. No me queda más que recomendar esta magna obra de Koike y Kojima, aquellos que se adentren en este trabajo se verán gratamente recompensados por un relato rico en todos sus aspectos y que hará las delicias de los amantes de las artes gráficas niponas más clásicas.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

El camino del catador

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El hombre sediento  vols. 1-4 (Kazuo Koike y Goseki Kojima) ECC 2014-2015.Rústica, 253-259 págs c/u. B/N, 9.95 c/u

Lone Wolf and Cub the Kazuo Koike y Kojima es la obra cumbre del jidaimono en manga, y posiblemente una de las mejores independientemente del medio empleado. La historia de Ogami Ittō y su hijo marca un estilo de entender la narrativa heroica nipona pero principalmente la forma que esta adopta ante el espectador. Este dueto utiliza lo histórico para situar historias ficticias dotándolas de un halito de realidad como pocos autores son capaces de hacer, sobre todo en el ámbito japonés.

El espíritu que Koike y Kojima imprimen a sus obras viene revestido por dos matices: uno el carácter sibilino de la narrativa de Koike, va dando pistas por donde puede ir la cosa pero siempre encuentra giros para rehuir de nuestras expectativas. El punto fuerte de este guionista es la creación de unos personajes solido que se van construyendo capítulo a capítulo, este título es un ejemplo de ello. Y dos, el dibujo de Kojima se mueve en dos sentidos diferentes que conjuga a la maravilla. Por un lado están las coreografías estilizadas de los combates, casi cada capítulo se abre con una de estas escenas y, por otro, la capacidad para mostrar los sentimientos de los personajes a través de la anatomía de estos, y una descripción de espacios que recuerda en esencia a Hiroshigue.

Pero vamos por partes, estos cuatro primeros volúmenes, aparte de ser la mitad de la historia marca las pautas del relato, a pesar de que cada volumen tiene un giro diferente. En el primero, la presentación del personaje hace gala de una narrativa pausada no carente de escenas de acción y de desarrollo evolutivo de los personajes. Mondo Kainaga llega como un desconocido a un hostal, en el cual seduce a todas las mujeres, en el que espera un ataque del que saldrá airoso. Ese primer capítulo marca las pautas estéticas del resto de volúmenes: estilización, un diseño de personajes estilizado y elaborado, también para los secundarios y episódicos; una ambientación histórica sólida y la construcción de un protagonista principal solido desde las primeras páginas.

En este primer volumen no solo se llega a ver al personaje, sino que descubrimos el motivo de su viaje: es el catador oficial e hijo del shogun Yoshimune, personaje de real de la era Kyoho. Mondo ha sido reclamado por su padre, un ser pusilánime hambriento de poder, un ser que no es capaz de hacer nada por conseguirlo y se encierra para que su hijo lo haga por él. Mondo es el hombre sediento, nunca está satisfecho eso lo convierte en partes en un hombre egoísta pero en relación con las personas cercanas es un dechado de virtudes: su belleza conquista a todas las mujeres, cocina perfectamente, es un guerrero perfecto y conoce los entramados de la política  a la perfección. En este primer volumen Mondo consigue llegar a su padre donde se revela su verdadera identidad.

En el segundo tomo Yoshimune deja que Mondo haga las cosas necesarias para preservar el poder. Para ello Mondo se valdrá de sus encantos de las mujeres; esa es otra de las pautas de este relato. El sexo aparece en primer plano al igual que las escenas de combate, Koike y Kojima lo ponen al mismo nivel, para Mondo forma parte de la misma estrategia que le hace blandir la katana. En este volumen consigue acabar con Owari, el principal rival del padre.

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Los hechos del tomo anterior precipitan el rumbo que Mondo debe tomar, la casa de Owari tras la muerte de su señor envía ninjas para que acaben con el catador. La última enviada es Fukiko una ninja de 13 años de la que se acaba enamorando. Consciente de que va a suponer un peligro para su padre el hombre sediento parte con su pareja para alejar a los enemigos del shogun y atraer los peligros hacia él.

La relación entre Fukiko y Mondo que en un principio parece inesperada se convierte en fundamental en el cuarto volumen, cuando se convierte  en el objetivo de ronins y ninjas. Este tomo se inicia con un primer capítulo que marca la pauta de lo que parece serán las siguientes entregas, les tienden una trampa que sirve no solo para ver las habilidades de ambos sino la compenetración entre ambos personajes, esta llega a través del conocimiento del cuerpo de ambos como pareja. Este tomo se cierra con un cliffhanger en el que les han preparado una trampa en la que se van a quedar aislados en un pueblo plagado de ninjas y de ronins.

Los giros que tiene la historia de Mondo son fundamentales, desde conocer su procedencia a su modo de actuar. La aparición de Fukiko y lo elemental del conocimiento carnal para actuar como dos asesinos letales. La descripción de espacios, mostrar al shogun en el palacio como un recluso que tiene miedo hasta de comer, los ryokanes y los espacios abiertos.

Resulta difícil de creer que esta obra haya permanecido inédita en nuestro país hasta nuestros días, parece que los mangas anteriores a los noventa son difícilmente publicables en España. El hombre sediento es una obra que demuestra que lo popular no tiene que ser necesariamente de masas Koike y Kojima consiguen conectar con el acervo cultural de sus lectores naturales, los japoneses, y a nosotros como foráneos nos resulta fascinante adentrarnos en un mundo que ha desaparecido pero que nos parece realmente tangible por el contexto histórico en el que se ve envuelto. Uno de los mejores mangas editados por estos lares. Imprescindible.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo