Invasión planetaria evitada por un estudiante de secundaria


Amazing Fantasy (Stan Lee, Steve Ditko, Jack Kirby, Don Heck y Paul Reinman). Panini Comics, 2016. Cartoné. 416 págs. Color. 39,95 €

La gente no lo suele saber, algo lógico si tenemos en cuenta que es un dato que puede extrañar un poco al consumidor medio, pero cuando más cómics se vendían, los superhéroes casi habían desaparecido de las estanterías de ventas, que solían encontrarse en farmacias y tiendas de desavío. El pico de ventas de superhéroes se alcanzó durante la II Guerra Mundial, cuando la gente disfrutaba de sus héroes, clásicos ahora, dándoles jarabe de palo a las malvadas fuerzas del eje. Pero con los primeros años de la Guerra Fría los lectores, principalmente los hijos del baby boom, se cansaron un poco de los superhéroes y se pasaron a otros géneros como el terror, el rey indiscutible de la década de los cincuenta, y la ciencia-ficción, hasta los cómics de vaqueros o las historias bélicas más o menos realistas vendían más que los tíos en mallas pegando saltos y lanzando rayos.

A día de hoy puede parecernos algo alocado, pero había años que Stan Lee sacaba más pasta escribiendo cómics de chicas aspirantes a secretaria, tratando de copiar el modelo de Archie, que gracias a los superhéroes, si es que aún quedaba alguna colección que se publicara. Todo hasta Comic Code Authority, que todos más o menos conocemos o si no te invito a que investigues un poco y veas como un sólo hombre con la mirada sucia acabó con EC, la mejor editorial de cómics de todos los tiempos. La cosa en resumen era que los cómics se consumían como si no hubiera mañana y de repente el buque insignia había sido destrozado por la liga de madres beatas, con lo que DC y Marvel corrieron a llenar el hueco, huyendo un poco del terror más descarnado y refugiándose en la ciencia-ficción, mezcla muchas veces de la aventura de folletín y la fábula con moraleja más que obvia. Así nacieron cabeceras como Amazing Fantasy, un oasis de creatividad, diversión y defensa del american way of life.

Realmente la colección tuvo tres nombres durante sus 15 números de vida, Amazing Adventures hasta el número 6, Amazing Adult Fantasy del 7 al 14, y Amazing Fantasy durante su último número. El propio Stan Lee se encargó en persona, o al menos firmó sólo él, de los guiones de todos los números, mientras que en los lápices encontramos a gente como Steve Ditko, Jack Kirby Don Heck y Paul Reinman hasta el número 6, para posteriormente encargarse en solitario Steve Ditko de todo el arte hasta el final de la colección. Así que si hablamos sólo de dibujo, tenemos a varios grandes trabajando en Amazing Fantasy, con el trabajo exclusivo, y maravilloso, de Ditko durante 9 números que nos permiten disfrutar de una representación tan pop e histriónica de invasiones alienígenas, desastres nucleares y peligro rojo, tan pegadas a la época y al mismo tiempo tan disfrutables, que no tenemos en ningún momento la sensación de estar realizando un ejercicio de estudio histórico, porque el dibujo es tremendamente bueno, si quieres puedes hacer la prueba de ver el dibujo como algo atrapado en el tiempo, pero yo me veo incapaz de ver como algo caduco estas líneas y colores, no son un ánfora romana tras una vitrina al lado de otras doscientas, es el puñal con el que Marco Junio Bruto asestó el golpe final a Cayo Julio César.

Aunque Amazing Fantasy no se disfruta sólo por el gran trabajo artístico, ya que no podemos dejar de lado los guiones de Stan Lee, los cuales sin duda hay que entenderlos como una producción en serie donde abundan más las ideas en bruto que las narraciones refinadas y pulidas. Pero para ser sinceros, esta fuerza bruta en los guiones de Amazing Fantasy están lejos de ser un problema, ya que pegan totalmente con la fórmula de la colección, mostrándonos escopetazos tras escopetazos de puro genio. Sin dejar en ningún momento el espectro de la ciencia-ficción de su época, con sus monstruos gigantes y robots con sentimientos, Stan Lee crea un corpus casi filosófico donde defiende tanto la paz mundial como el estilo de vida americano, es curioso que pocas veces se habla de los rusos como un enemigo a derrotar, siendo más las veces en las que se los presenta como un elemento necesario para acabar con un peligro exterior que atañe a toda la humanidad.

Así que cualquiera que quiera disfrutar de un dibujo pop más allá de los eternos ochenta, y de unas historias que te hacen disfrutar como un niño de ocho años pero dejándote un poso de reflexión, Amazing Fantasy es tu tomo recopilatorio, historia tan petrificada como viva de los cómics occidentales que recogen el pulso de una época como pueden hacerlo las novelas de Stephen King o el cine de John Carpenter. Además, en el último número puedes leer la primera historia de Spiderman, cuando los superhéroes tenían que colarse entre alienígenas y fantasmas.

@bartofg
@lectorbicefalo

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