Bruja, más que bruja

Harrow County: Innumerables Seres (Cullen Bunn y Tyler Crook). Norma Editorial, 2016. Rústica. 152 págs. Color. 17,50 €

Es curioso pero dentro de la cultura popular y de esa Edad Media Fantástica imaginada desde Estados Unidos, no existen los personajes mágicos masculinos seductores. La magia está siempre ligada al bien, la llamada magia blanca, que la hacen hechiceras o hechiceros de buen corazón; o al mal, la conocida magia negra con terribles brujas y brujos demacrados por su propia maldad y sed de destrucción. Entre estos dos extremos, lo que llamaríamos magia sexual estaba recluida a las mujeres, muchas veces, seamos sinceros, como un mal atractivo, representada en esos súcubos que más que demonios eran tías buenas con cuernos y alas de murciélago, que tampoco iban a tratar tan mal al héroe, o al menos iban a provocar unas risitas cómplices. Es cierto que actualmente la fantasía vive una reestructuración que la hace más accesible, y menos ofensiva a las mujeres, pero queda aún mucho camino por recorrer.

Desde un punto de vista más histórico, si hablamos de brujas, muchas veces habría que dejar de lado a las ancianas decrépitas y a las tías macizas que se pasean desnudas por los bosques, y centrarnos más en figuras de poder mágico alternativas a las religiones estatales, centradas sobre todo en el curanderismo y los remedios naturales. Las brujas pasaron de ser chamanes respetadas por la tribu a perseguidas por un nuevo poder religioso-político. Así que en la actualidad la bruja, más si es una mujer joven, es un personaje satanista de gran atractivo físico que disfruta tanto de provocar el mal como del goce físico. Por suerte, algunos autores están empeñados en dar una nueva visión, muchas veces más realistas, de esa relación mítica de la mujer y la magia, con un enorme peso de la propia feminidad de la practicante. Casos tenemos muchos, siendo uno bastante notable el cómic Harrow County, que en su primer volumen Innumerables seres, hace una relectura de la usuaria de la magia desde un punto de vista más justo y realista, dentro de la fantasía, sin dejar en ningún momento de entretener.

El cómic es obra del guionista Cullen Bunn y del dibujante Tyler Crook, quienes apuestan por crear su propia mitología pero bebiendo de las bases más oscuras de Nueva Inglaterra. Harrow County en resumidas cuentas nos narra la historia de Emmy, una adolescente que se acerca a la edad adulta ante la atenta mirada de un padre sobreprotector, todo en el ambiente asfixiante de los Estados Unidos rurales durante la Gran Depresión. Emmy es como cualquier chica de campo de buen corazón, quizás algo inocente y guapa sin saberlo. Pero claro, no podemos olvidar que Harrow County es un cómic de terror, y todo se embarra un poco cuando sabemos que no hace muchos años existía una bruja en la zona, la cual fue aceptada de buen grado gracias a sus poderes curativos, aunque cuando comenzó a hacerse algo molesta, el pueblo decidió acabar con su vida. En el presente de la historia, el pasado de la bruja está muy presente y a nadie se le escapa que hay cierta relación entre Emmy y la hechicera asesinada. En base es una historia de alguien que debe luchar contra su destino maldito, pero realmente nos encontramos con lo contrario, pues no todo es tan simple y Emmy en lugar de buscar la redención trata de averiguar algo tan sencillo como quién es realmente.

El guión de Cullen Bunn maneja sin problemas este proceso identitario de su protagonista, consiguiendo que la información y el descubrimiento fluyan de forma continua, con la necesaria complejidad para que el lector no pierda interés en ningún momento, más el añadido de los justos golpes de guión para volver a atraparnos y ya no dejarnos escapar. Poco a poco vamos conociendo la historia de Emmy, la bruja y los habitantes de Harrow County, un entramado donde todo es más complejo de lo que parece y el gris campa a sus anchas sin dejar espacio a explicaciones maniqueas. Pero no podemos olvidar que nos encontramos ante un cómic de terror, y aunque la estructura sea un perfecto drama, las paredes están manchadas de sangre y se escuchan extraños ruidos en el bosque. Cullen Bunn consigue crear una atmósfera opresiva que se va volviendo más claustrofóbica a medida que avanzan las páginas, consiguiendo que no sepamos que puede ser lo próximo que ataque desde las sombras, una duda comprensible si contemplamos la imaginación del guionista a la hora de configurar su mitología y poblarla de las más terroríficas criaturas.

Por último, no se podría dejar de lado el trabajo gráfico de Tyler Crook, que consigue un resultado final mucho más perturbador gracias a sus lápices, especialmente de su color, pues vira continuamente entre el terror más puro y un dibujo casi infantil, de libro ilustrado de principios del siglo XX. Tyler Crook, ya sea dibujando una joven que llora en el bosque o una criatura desollada, consigue traernos ese recuerdo de libros infantiles donde los temas eran quizás demasiado fuertes para los jóvenes lectores, con esa sensación ya perdida de una obra para niños y adolescentes donde quizás sus creadores se han pasado de frenada en algún punto. Esas obras que todos los fanáticos de la fantasía y el terror reconocemos como nuestras obras seminales en el camino hacia las esquinas más oscuras de la ficción. Innumerables seres es la perfecta carta de presentación de Harrow County, ahora sólo queda seguir las aventuras de Emmy y disfrutar los malos ratos que nos hayan preparado Cullen Buen y Tyler Crook.

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