Spain is Pain #360: Nuevo primitivismo postecnológico

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Una charca en la orilla del fin del mundo, 1-4 (Roberto Massó). Autoeditado, 2019. Grapa, 32 págs. c/u. Color, 24€

El planteamiento de lo misterioso en Roberto Massó pasa por la descripción de relatos distópicos en los que en cierta manera debemos aprender a mirar y a leer de otra manera. Como guionista aguanta el tipo como nadie, hace las concesiones justas al lector; las estéticas, que beben directamente del tokusatsu japonés son reubicadas en entornos visuales más próximos. En Medieval Rangers, nos aportaba una especie de historia paralela de un medievo en el que los metahumanos se mezclan, con posibles futuras incorporaciones a los Power Rangers, y con seres que son entre cadavéricos y reptiloides. Una miniatura de fantasía que funciona a modo de Codex Seraphinianus de un pasado o un futuro imposible.

En esa misma clave, y parece que emocionalmente ligada a Medieval Rangers, el último trabajo de Roberto Massó funciona en clave de descubrimiento de un futuro posible en un mundo paralelo. La separación en cuatro grapas son una especie de guía que dibuja la cartografía del nuevo  mundo; como se ha llegado a ese punto, cuales son las rutinas de los habitantes, como perciben el mundo del pasado o la manera en que se dividen las personas en ese nuevo y árido mundo. En esos matices nos muestra una especie de nuevo primitivismo postecnológico. Las antiguas tecnologías conviven con el ser humano, tanto en aquellos que mantienen cierta forma estándar, con la de aquellos que sufrieron mutaciones, las utilizan como herramientas básicas. Tanto para sobrevivir como para mantener y mostrar una jerarquía interna.

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En cuanto al aspecto gráfico se muestra la querencia del autor por contrastar formas de dibujar. Entre la sinfonía geométrica de Cadencia y el dibujo a base de trazos sencillos y bien definidos de Zona Hadal. Lo geométrico está muy presente en este título, para mostrar cuestiones abstractas que buscan más ser más sinestésicas que sugerentes, a través de la libre interpretación. El dibujo de trazo sencillo sirve para definir a los personajes y escenarios concretos que se resuelven como fundamentales para asentar las bases del primitivismo: la charca, que deben conservar para poder preservar su propia vida; las cuevas, como refugio de los menos agraciados, la propia oscuridad los esconde de su propia fealdad, los elementos naturales, como el volcán, su amenaza debe de ser descrita con concreción; o las tierras por las que vagan, y que deben de mantener como territorios propio para protegerse.

Cada nuevo título de Massó es una vuelta de tuerca a su propia obra, no encontramos ningún autor como el en el panorama internacional. Su capacidad para reutilizar cada hallazgo de una obra anterior nos parece plantear que algunos de sus trabajos están ligados por algo que va mucho más allá de la estética; sino por cierto espíritu presidido por la idea de un pasado en el que la humanidad se colapsó y dio a luz una sociedad que nace de las sobras de la anterior. La otra idea es la indagación del halo que una tecnología deslavazada que no solo ha perdido y su utilidad primaria sino que ocupa un espacio totalmente diferente en la sociedad. Como resultado, por el momento, tenemos Una charca en la orilla del fin del mundo como confluencia de su proceso creativo. Hasta la próxima entrega.

@Mr_Miquelpg

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