Spain is pain #319: Los imprescindibles de 2017.

Entre finales de diciembre y principios de enero llegan las listas de lo mejor del año de la misma forma que millones de turistas se tiran a las playas en el mes de agosto. Las listas como se sabe son subjetivas y vinculadas a gusto del que las hace. No tienen por qué ser ni un grandes éxitos ni compuestas por aquellos título que venden más. Esta en concreto está integrada por aquellos títulos que considero fundamentales dentro del panorama nacional. Este año me han salido 12 títulos que considero imprescindibles para entender el cómic español en 2017, pues eso.

1.- Fragmentos seleccionados (Apa-Apa Cómics) de Andrés Magán

fragmen0

En Fragmentos seleccionados Andrés Magán da un gran paso a la hora de crear no-historias más complejas valiéndose de las herramientas que ha utilizado hasta el momento, creando un suspense no vinculado al género narrativo sino que apunta directamente a las expectativas de un lector que tiene ante sí una obra que se despliega como abierta. Magán es un autor único y brillante, de los pocos capaces de hacernos abrir más los ojos para meternos de lleno en lo que desarrolla en cada una de sus propuestas.

2.- Nuevas estructuras (Apa-Apa Cómics) de Begoña García-Alén

estructura1

Nuevas estructuras funciona en torno a lo poético, lo sugerido y lo minimal. Las focalizaciones interpelan al lector para que forme parte del relato, para ello no hay personajes definidos solo personajes en sombra, silueteados y sugeridos. Una acción convencional como es el construir una casa se convierte en un mcguffin perfecto para que nosotros como lectores empecemos a reconsiderar nuestra experiencia como tales. Obra fundamental e imprescindible para entender el nuevo cómic.

3.- El ruido secreto (Spiderland/Snake) de Roberto Massó / Zona Hadal (Fosfatina) de Roberto Massó.

No acabo de decirme por ninguno de los dos trabajos de Massó, un autor que resulta enigmático aun en las narrativas más sencillas como sucede en Zona Hadal o partir de un elemento único y desglosarlo hasta crear un relato complejo tal y como ocurre en El ruido secreto. En cualquier caso, dos obras muy diferentes entre sí que sirven para entender a uno de nuestros autores más inquietos.

4.- Cosmonauta (Astiberri) de Pep Brocal

cosmonauta

Cosmonauta de Pep Brocal es ciencia ficción, sí; pero es ante todo una reflexión del devenir humano, de ahí que no se pierda en una construcción estereotipada de universo narrativo. Es seria y crítica con la humanidad emitiendo un juicio sobre la misma, pero a su vez guarda en su interior un sentido del humor muy propio. El autor no solo explota al máximo las metáforas visuales sino que le da, como debe ser, un carácter protagonista al lenguaje visual, sencillo con personalidad propia pero sin perderse en alardes visuales a pesar de las maravillosas páginas dobles que podemos encontrar a lo largo del relato. Cada obra de Pep Brocal es una sorpresa que debemos de leer muy atentamente.

5.- Encuentros cercanos (La Cúpula) de Anabel Colazo

encuentros1

La obra de Anabel Colazo me fascina desde hace unos cuantos años. Ya en El cristal imposible nos mostraba una historia de dobles matices en lo que nada es lo que parece. En su último trabajo bajo el disfraz de lo paranormal nos ofrece un relato sobre la percepción de la realidad y el enfrentamiento entre las diferentes realidades. Una delicia.

6.- La deuda (La Cúpula) de Martín Romero.

deuda1

Para mi una de las grandes sorpresas del año, un trabajo sobre la no necesidad de ser un triunfador en la vida, la vida en solitario y posiblemente en fracasar sobre todo lo que uno se propone siempre y cuando uno lo intente. El protagonista del relato es una de tantas personas que no le salen las cosas y que en cierta manera demuestra lo falso que es intentar llevar una vida basada solo en la apariencia social.

7.- Tíbiris (Trilita Ediciones) de Arnau Sanz

tibiris1

Las obras de Arnau Sanz son siempre muy personales, tanto que o bien habla de si mismo o de sus familiares más allegados. En este caso narra a través de la memoria de sus abuelos, dos personas que entre comida y comida nos explican la dura vida de la posguerra y del tío de la abuela. Como siempre Sanz sabe dónde darle a uno sin ser un sentimentaloide ni ser morboso, un equilibrio en el que este autor se mueve como nadie.

8.- Catálogo para Bunkers (Astiberri) de Jordi Pastor y Marcos Prior

bunker1

Una de esos trabajos que parece que pasan desapercibidos pero que mejor hablan sobre como debemos cuestionar la información a día de hoy. La posverdad es el subtexto a través del cual se construye un relato en el que cuando se sabe a ciencia cierta que los enunciados en los cuales creemos no son ciertos es ya demasiado tarde.

9.- Conociendo al Jari (Fulgencio Pimentel) de José Ja Ja Ja

jari1

Esta vez el autor de Culto Charles deja de lado el cripticismo de su obra previa para adentrarse en los caminos de una narrativa mínima y misteriosa. El relato que compone la presente obra para de la autodescripción de un personaje que no deja de ser una construcción de sí mismo a partir de la visión que intenta ofrecer al mundo, a partir de ahí todo es polisemia pura en una obra que permite al lector realizar todo tipo de interpretaciones sobre Jari, un personaje enigmático como pocos.

10.- Febrero para galgos (Entrecomics Cómics) de Peter Jojaio

galgos_page_1

La adolescencia como un momento de ruptura con todo en el que puede pasar de todo. Jojaio nos trae una pequeña fábula sobre la violencia y el aislamiento en esas edades; en una obra en el que la estética de lo bello se confunde con las escenas más cruentas que busca ir más allá de la mera violencia por la violencia y la moraleja que suele acompañar a estos relatos.

11.- La balada de Jolene Blackcountry (Autsaider Cómics) de Víctor Puchalski

La_Balada_de_Jolene_Blackcountry_Victor_Puchlaski_Autsaider_Comics_02

El último trabajo de Puchalski es sencillamente alucinógeno, es como cuando en esas películas de conquista de territorios inhóspitos el explorador occidental se encuentra con un indígena solitario y este le induce al trance con una droga potentísima. En este trabajo nos encontramos dos planos de lectura: el real, que se lee a simple vista, y el astral, impreso con tintas fluorescentes. Todo para conseguir una experiencia de lectura única y realmente psicotrópica.

 

Anuncios

Spain is Pain #292: Estructura abierta

fragmen0

Fragmentos seleccionados (Andrés Magán). Apa-Apa Cómics, 2017. Cartoné, 128 págs. Color, 20 €.

Los libros tienen un pequeño defecto. Solo uno entre millones de virtudes y es que obliga a leer en un orden predeterminado. Puedo asegurar que no he descubierto nada nuevo. Pero cuando tratamos con obras de vanguardia que buscan trascender de las pautas comerciales o de la narrativa y la estética más convencional me pregunto si la ordenación cronológica del libro no deja de ser el último límite que deben superar los autores, editores y sobre todo nosotros los lectores. Porque somos nosotros los destinatarios del trabajo finalizado del artista, y aquí podríamos abrir otro debate sobre si la función del arte debe ir más allá de la mera voluntad de crear del artista. Estamos acostumbrados a sentarnos a leer a pasar una página  tras otra y de vez en cuando ojear a ver qué pasa en las páginas siguientes. Algo lógico para para estructuras y relatos convencionales.

Cada vez que abro un nuevo trabajo de Andrés Magán me pregunto si lo voy a leer bien, si voy a llegar a entender lo que este autor pretende no-explicarnos y en ocasiones me cuestiono a mí mismo si es necesario, en ese juego planteado por el autor gallego, seguir el orden planteado por él. En obras anteriores como Griza Zono, Optimización del proceso y  Los dos amigos podemos observar que el punto de partida de cada una de ellas es diferente, tanto en lo que quiere no-contar como en el concepto inicial de cada una de estas. En la primera, mi favorita, existía una no-narración un punto cero de una historia que no se narra si no que se interpreta, la segunda estaba presidida por dos ideas: espacio y contexto, y a partir de ahí desarrollaba un escenario enigmático, pero más accesible que en el primer trabajo citado; y en el tercer caso existe una apertura a cierta narratividad en la que plantea un macguffin para seguir desarrollando su discurso formal.

fragmen2

Fragmentos seleccionados es por el momento su obra más extensa y también en la que pone de manifiesto sus dinámicas creativas más conocidas; buscando, desde la extrañeza a la creación de un espació desarrollado a través del contexto, impuesto a través de unos microrrelatos en los que se tratan temas varios en el que el punto de partida es una sinopsis tan enigmática como, en principio, sin relación con el relato principal. Esta reza así: “El fuego se inició sobre las 11:45 de la mañana. En cuestión de minutos todo el bosque estaba lleno de humo. Aunque las llamas eran cada vez más intensas, nada parecía estar ardiendo. Cuando al fin se disipó el humo, todo estaba intacto. Sin embargo, el olor a quemado tardó en desaparecer”.

Esa sinopsis acompañada del contenido hace que me cuestione lo planteado al principio de esta entrada ¿Magán crea un relato lineal o no-lineal?. ¿Las diferentes microhistorias tiene lugar en ese espacio que empezamos a imaginar tras la lectura de la sinópsis? A la primera pregunta no tengo respuesta aunque quiero creer que es lineal, también me gustaría pensar que el ingenio de este autor llega hasta tal punto que la apertura de cada uno de esos relatos y la interconexión de los mismos es tan abierta que permite una lectura no lineal impuesta por el orden cronológico del libro. A la segunda pregunta creo que tiene una respuesta afirmativa. La extrañeza del relato iniciático que es la sinopsis, se conjuga a la perfección con esa forma de no narrar que tiene este autor y por su manera de evitar la estructura clásica de presentación nudo y desenlace.

fragmen3

En Fragmentos seleccionados Andrés Magán da un gran paso a la hora de crear no-historias más complejas valiéndose de las herramientas que ha utilizado hasta el momento, creando un suspense no vinculado al género narrativo sino que apunta directamente a las expectativas de un lector que tiene ante sí una obra que se despliega como abierta. La apertura nos ayuda a imaginar un nexo entre relatos que construye un espacio imaginario inexistente, que no podemos reelaborar como un topo geográfico que aunque imaginario sea reconocible de alguna manera. Y por otro lado está la estructura que se dibuja en nuestra mente como un elemento artificial que debemos desentrañar y reescribir con las pistas que nos da un autor que nos reta en cada obra a descifrarlo como meros contempladores de su trabajo.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

 

Spain is Pain #288: Despejar la incógnita.

amigos1

Los dos amigos (Andrés Magán). Fosfatina, 2016. Periódico, 16 págs. Duotono, 6€

Lo difícil de plantear un relato críptico en cuanto a la narrativa y a la forma es la posibilidad, mayor o menor, que ofrece el autor a un lector predispuesto a plantar delante de sus retinas obras marcadas por el riesgo en todos los aspectos. Como ya hemos podido ir viendo en otras entradas de Spain is Pain ese debate entre forma y fondo y las brechas y los nexos que tienen lugar durante su utilización dan lugar a unos tipos de narrativas de carácter convencional e institucionalizadas, por un lado, y más experimentales, por otro.

En Griza zono  Andrés Magán optaba por un punto de narración cero para sembrar más incógnitas que resolución de tramas en un relato áspero que no daba ninguna facilidad a un lector que se planta delante de la acción sin saber de dónde van o donde vienen. Esta obra constituye uno de los hitos del nuevo cómic patrio. En Los dos amigos el planteamiento del autor es un tanto diferente, primero a nivel estético existe una concreción figurativa en torno a la figura humana; aquí son más reconocibles, tanto en la construcción de la figura como en el fondo. Pero son unas pautas que sirven para para sembrar la extrañeza de la soledad compulsiva.

amigos2

Un tipo nos narra en primera persona una experiencia que parece sacada de un sueño húmedo de David Lynch. Este relata cómo cree haber tenido una conversación con un amigo/ser que desaparece cuando intenta mirarlo frontalmente. Los restos que deja de su presencia son misteriosos: una cuerda, unas canicas, una llave, una piedra y un trozo de cristal roto, los restos de aquello que parece ser y puede que no sea. La segunda parte es esa elucubración del personaje narrador vagando y desvaneciéndose por el bosque.

Los dos amigos apunta directamente a una ruptura en la que la narrativa, o los mínimos bajo los cuales se sustenta este relato son una excusa para romper con arquetipos y las estructuras mínimas del mismo. Magán no resuelve el enigma, la ecuación se plantea pero la incógnita sigue ahí, la percepción del personaje es la que nos autor casi no podemos otorgarle la credibilidad debida, en la segunda parte ni siquiera sabemos si es un hecho o una ensoñación del narrador. Los personajes son definidos con un esbozo y nos obliga a una contemplación reflexiva ya contemplar la página tal como el protagonista nos contempla a nosotros. Magán es de lo mejor del panorama nacional y lo demuestra en cada una de sus obras, y Los dos amigos no es una excepción.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Spain is Pain #277: l’avant-garde, mon ami, l’avant-garde

hoodo

Hoodo Voodo (VVAA) Fosfatina, 2016. Rústica, 192 págs. Color, 30€

Las vanguardias artísticas son de por si elitistas ya sea  por cuestiones de acceso a la obra, de lo circunscrita que esta sea un circulo creativo u otro, incluso en ocasiones por el conocimiento que el espectador tenga de la obra del autor en cuestión. En todos los casos supone una ruptura con las formas más tradicional de cualquier arte, la ruptura implica un compromiso tanto por parte del autor, al cual se le “pide” que explique su obra tal como este entienda que tiene que hacerlo y a una audiencia que se involucre con la obra, no solo a un nivel de investigación, anterior o posterior, sino de dar su punto de vista aportar desde su background cultural que le permita asumir dicha ruptura, en cierta forma cerrarla. Y es que en las vanguardias la necesidad de entender una obra no tiene por qué ser precisamente obligatorio encontrarle un sentido. En gran medida porque este se abona cada vez más a implementar una distancia más larga entre forma y fondo, y a pesar de ello la mente humana se ve abocada de manera compulsiva a crear una narrativa a todo aquello que observamos o se plantea a nuestro alrededor.

En el ámbito del cómic la experimentación sobre la forma del relato es inherente al medio desde sus inicios. Las viñetas como forma de expresión estaban abonadas a rehacer cualquier hallazgo previo para llegar a una forma consensuada de estructuración y de pautas lingüísticas. Una vez establecido lo que el noveno arte va a ser, la experimentación, entiéndase como vanguardia, consiste en pervertir, transformar, rehacer todo aquello planteado como canon, o importar/exportar de/a otros artes para encontrar confluencias discursivas en las que ambas formas textuales se enfrentan

hoodo2

En el caso de Hoodo Voodo se nos plantean otras cuestiones, pero la principal consistiría en definir que es el cómic de vanguardia. De hecho todo el volumen procura trazar una definición de esta tendencia del noveno arte. Sin embargo, gran parte de los integrantes de esta generación son autores que no se caracterizan por haber sido lectores asiduos de cómics o como mínimo alejados de los tebeos mainstream. Muchos vienen de los estudios de Bellas artes o de disciplinas, como la arquitectura, que en apariencia parecen alejadas de todo rasgo comiquero. Es decir, las nuevas direcciones que debe tomar el cómic  como tal viene dado en esencia por personas que tratan de buscar confluencias, encontrar a través de su experiencia personal, intelectual y cultural una definición propia del noveno arte, y que en la mayoría de ocasiones va  a partir desde fuera de este. A estas alturas aunque pueda ser considerado como algo estéril, podemos plantear otra duda ¿la vanguardia debe ser considerada como tal cuando es generada por autores del propio medio o cuando lo es por artistas ajenos a este?

Las editoriales como Fosfatina nos ayudan a resolver en parte esta pregunta, la publicación seriada de este cómic plantea otra escena muy diferente a la que estamos acostumbrados. Como esencia, y quizás como buque insignia, de su línea editorial Hoodo Voodo se erige como un ejemplo de las diferentes vertientes de ese nuevo cómic, inquietante e intrigante, que nos proporciona la oportunidad de hacer una panorámica global no solo a modo de catálogo de autores, sino también de formas de aproximación a todas las formas de interacción viñeta. Podemos encontrar historietas anarrativas en las que se realiza un acercamiento puramente estético pero en las cuales podemos encontrar evoluciones en ese apartado, pseudonarrativas, en las que una trama mínima busca da pie a la investigación sobre el personaje, puntos narrativos cero, otras en las que la forma es la clave para acceder al texto, etc. Aquí cabe todo, pero no cualquier cosa; los autores que participan en este volumen colectivo son: Roberto Massó, Andrés Magán, María Ramos, Nacho García, Begoña García-Alén, José JaJaJa, Alexis Nolla, Julia Huete, Los Bravú, Santi Z., Cynthia Alfonso, Óscar Raña, Conxita Herrero, Martín López Lam, Alejandro Gaudino, Ana Galvañ, Irkus M. Zeberio, Sergi Puyol, Roberta Vázquez, Cristina Daura y Luis Yang. Sin duda los más representativo y a tener en cuenta en este momento.

hoodo3

En resumen, Hoodo Voodo es la mejor oportunidad para conocer el nuevo cómic nacional, un trabajo editorial impecable acompañado de dos imprescindibles introducciones de Octavio Beares y Gerardo Vilches que ponen el punto de partida necesario para poder abordar un volumen con la actitud necesaria para ser lo pretendido en un inicio. Esté título hace gala de ser una introducción a esta forma de entender las viñetas, pero que en ningún momento lo hace fácil. Está pensado para aquellos lectores más valientes, los que quieren que las páginas le den algo más que un texto ordenado cronológicamente, los que son capaces de deshacerse de las estructuras mentales de los tres actos y generar nuevas dinámicas de acción entorno a la estructura de la página. Es, en definitiva, uno de los títulos más imprescindibles de lo estos años y de los próximos, un punto de partida que nos permitirá con el tiempo evaluar el estado de nuestras viñetas. Imprescindible.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Spain is Pain #244: Espacio y contexto/Entorno.

Hoy vamos a echar un vistazo a una par de títulos de esos títulos que pasan desapercibidos. Ambos están publicados por Ediciones Valientes, casa que siempre ofrece títulos interesantes y excitantes que apuestan por la innovación y remover las estructuras del medio. Concretamente se va a hablar de Optimización del proceso de Andrés Magán, autor al que no hay que perderle la vista, y El problema Francisco de Francisco Sousa Lobo.

optimizacion1

Optimización del proceso (Andrés Magán) Ediciones Valientes, 2015. Grapa, 32 págs. Blanco y verde, 4€

Anteriormente cuando aquí se ha hablado sobre el trabajo de Andrés Magán lo he tachado de perturbador. En su primer cómic existe un punto de narración próximo al cero, pequeños relatos unidos por un personaje misterioso. A través de dicha estructura delinea un mundo extraño que se desarrolla a través de cierta bipolaridad: cuenta sin explicar. En Optimización del proceso esa idea persiste a partir de dos parámetros espacio y contexto. El primero tiene lugar en tres escenarios: una oficina, un exterior y un simulacro de biblioteca o almacén de documentos. En cuanto al contexto es el de alguien dando forma a un tipo de proyecto desconocido a través de unos cálculos ininteligibles para tres individuos de apariencia no humana. Dos ideas que se complementan en otro aspecto dual  el hieratismo de los personajes secundarios y el esfuerzo y sufrimiento al que se va sometido por el trabajo que acomete.

optimización2

Magán tiene la capacidad de crear historias que se resumen en un par de líneas pero que poseen gran dificultad para ser analizadas por la desaparición de lo narrativo y en este caso refuerzan cierta idea de vinculación a estéticas como la nueva objetividad, mostrando tan cual reduciendo el énfasis a lo mínimo. Andrés Magán es ahora mismo uno de los autores que hay que seguir más de cerca, su trabajo no son solo obras complejas sino que apuntan a ser unos breves manifiestos sobre la forma de entender el medio.

problema1

El problema Francisco (Francisco Sousa Lobo) Ediciones Valientes, 2015. Grapa, 20 págs. Color, 4€

Si en el caso del trabajo de Magán el lector se encuentra ante una incertidumbre total, El problema Francisco de Francisco Sousa Lobo plantea otro dilema: el autor como texto primario de la narración. Pero el planteamiento se aleja del biopic y lo desplaza hacia el problema de la creación en el entorno del arte o aunque mejor si lo acotamos un poco hacia el de la creación. El problema Francisco, personaje, persona y situación, tiene una pulsión por dibujar, escribir por desarrollar su pensamiento en cualquier medio y formato. Pero es el entorno ya sean las amistades, familiares o  que impulsan a El problema Francisco a los ámbitos más privados de la creación: a dibujar cómics para autoconsumo para después destruirlo.

problema2

Francisco Sousa plantea una tesis sobre la, casi, imposibilidad de crear sin injerencias de terceros, y la obligatoriedad de emitir juicios sobre lo artístico incluso de aquello que es creado por el placer de hacerlo sin intención de ser público. Planteando una puesta en abismo con la estructura de las páginas que el protagonista lee cuando es joven y la estructura de colores con la que el lector lee la obra.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

 

Spain is Pain #207: El Kovra es un animal salvaje

k6_1b_800

Kovra 6 (VV AA). Ediciones Valientes, 2015. Rústica.224 págs. B/N. 15 €

Muchas veces nos olvidamos que los fanzines deben ser como animales indomables en los que caben contenidos que o bien no tendrían lugar en otro tipo de publicaciones o que no están pensados para públicos demasiado amplios. A día de hoy nos encontramos con dos tipos de fanzines según el formato: aquellos hechos de a base de fotocopias y grapas, y los que están editados con mimo, y a veces con más gusto con el que lo hacen algunas editoriales profesionales. En la mayoría de ocasiones en la forma está el fondo y los fanzines de grapa juegan con esa estética formal y esta se transfiere al interior de sus páginas.

En el caso del Kovra se establece un juego entre forma y fondo. La forma es exquisita, una edición impecable que contiene un monstruo en su interior, los contenidos de esta publicación se sitúan entre aquello que supuestamente encontraríamos en los fanzines de grapa y los contenidos del fanzine más innovador. Desde  hace años esta publicación ha presentado la apertura del cómic como medio cubriendo un hueco esencial para que los nuevos valores se den a conocer, o de aquellos autores que hacen del cómic medio y fin, el cómic por el cómic, como forma de expresión y quizás sin la aspiración a poder vivir de este.

k6_6_800

El Kovra se presenta a bocajarro sin una editorial lo cual es perfecto para entrar sin saber que encontrarnos y recibir un bofetón en nuestras retinas. Los contenidos se dividen básicamente en dos bloques: de carácter narrativo y los anarrativos o experimentales; aunque la mayoría se mueven a medio camino de ambas tendencias. De la casi treintena de autores que participan en este número me han parecido los más destacables: Andrés Magán con una historia mínima absurda, pero rica en la línea de las aparecidas en Grisa Zono, Carlos Gonzalez Boy con unas micronarrativas basadas en la forma y la estética, el exceso en el trabajo de Diego Gerlach , Berliach con una historia sobre el rencor y la resignación, la suciedad en la historia de Abraham Díaz, lo esteta en Carles G.O’D, Martin López Lam una historia sobre la amistad y las consideraciones en torno a esta, Laura Höldein con una historia cruda, Amanda Baeza ahondado en lo experimental, Agnieszka Piksa que utiliza la fotografía como intervención en vez de ilustración y Ulli Lust con la que quizás sea la historia más narrativa de todas.

 k6_16_800

Posiblemente  lo más interesante aparte de los gustos personales, una de las ventajas de esta publicación es que cada lector puede hacer su lista de favoritos, es la capacidad de compilar diferentes tendencias y mostrar el panorama del cómic a nivel underground de hoy día. El Kovra es una representación de la viñeta como un medio sin fronteras, desprejuiciado que deja de lado las categorías y las clasificaciones, presentando una visión del mundo única e intratable. Sin Kovra no se entiende el panorama actual del cómic a nivel internacional, un imprescindible.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Spain is pain #203: Punto de narración cero.

griza1

Griza Zono (Andrés Magán) Fosfatina, 2014. Rustica, 48 págs. B/N 6€

En los últimos años han surgido una serie de autores en el ámbito nacional, entre los que se encuentran Gabriel Corberá, Jose Ja Ja Ja o Roberto Massó cuya visión del cómic se aleja de ciertas ideas preconcebidas. Estos esbozan en sus obras una línea muy tenue entre la ilustración pura, el goce por la contemplación meramente estética, y la narrativa gráfica meramente dicha. Existe una historia narrada pero es lo menos importante, la idea es mantener esta en un suspenso narrativo a partir del cual parten una serie de obras en las que la estética y la exploración del cómic cómo forma y fondo parte de unos preceptos alejados de los canónicos y tradicionales.

Griza Zono de Andrés Magán es posiblemente una de las apuestas más radicales que he visto en ese sentido. El universo planteado por este autor es perturbador. Por un lado tenemos una serie de unos capítulos breves que desarrollan una serie de micronarrativas a partir de las cuales debemos reconocer las características personales de cada uno de los personajes, su psicología y su modus vivendi. Eso en tan solo unas páginas: uno que llega a casa y se sienta, otro que hace un agujero para enterrar a otro, un tipo que sale corriendo, y otro que está enfermo en cama. Esa es la narración, poco más.

griza2

Las historias no se entremezclan no tienen nada que ver entre ellas, las acciones de unos no repercuten en las vidas de los otro. Pero existe la función del narrador narrado esta está capitalizada por un tercer personaje, un misteriosa sombra que aparece en todas los capítulos pero que no tiene otra intención que la de observar, mirar, no quiere influir y ofrecernos una visión de unos slice of life mínimos. Esas son algunas de las pautas discursivas que nos encontramos en la este trabajo de Andres Magán en el que solo existe el placer de contar por contar sin buscar ningún tipo de dobles discursos. Los personajes son redondos y los escenarios funcionan a la perfección. Griza Zono es un volumen que se lee desde la contemplación y el goce por el relato puro en un texto que tienen tantas certezas como aperturas de cara al lector.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo