Fricción: Una entrevista a Antonio Hitos

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Una cosa que me llama mucho la atención de Inercia es que está hecho en base a dos niveles que se enfrentan, por un lado la historia que es muy pequeña, pero que se expande muchísimo. Algo que sucede igual en los espacios, por ejemplo los espacios del día a día están muy vacíos y cuando tenemos los juegos gráficos todo se expande.

En narración gráfica funciona muy bien cuando pones una cosa y su opuesta, porque se refuerzan mutuamente por contraste. En Inercia la mayoría son espacios cerrados, pero luego hay un par de escenas importantes en espacios abiertos que funcionan por ese contraste con el resto. También hago esa contraposición de ideas con la arquitectura y las formas orgánicas, por ejemplo, o en el uso del color cuando elimino alguno de los tonos o aumento la presencia de otro.

Después de leer el cómic a mi me vienen a la mente dos  películas, más que dos cómics, que creo que tienen mucho en común con Inercia. Una es Magical Girl de Carlos Vermut por la utilización de las heterotopias, los no-lugares. Tanto en la película como en Inercia, los espacios como la casa de Jaime están totalmente vacíos, sin que haya ninguna personalidad, encontramos pequeños destellos como un póster de una película u otros objetos de decoración, pero poco más.

Hay una intención en que se perciba con cierta frialdad, con distancia, y eso se construye desde el dibujo técnico, la expresividad neutra de los personajes, y también la construcción esquemática de los espacios, aunque conservando algunos elementos que refuercen la personalidad de los protagonistas. En el caso concreto de la casa de Jaime, y también en la de Juan, hay un par de giros en la historia que me obligaban a medir bien los elementos que ocupaban esos espacios, porque debía verse cómo cambian o desaparecen llegado el momento.

La otra película que creo que viene mucho a colación es El árbol de la vida de Terrence Malick, en el sentido de que una historia muy pequeña se expande a lo más grande. En ese sentido creo que hay cierto paralelismo entre las dos obras porque la historia de Jaime y Juan no existe, es una historia sin un desarrollo narrativo en tres actos, sino que casi es una única acción.

Soy un apasionado de la ciencia, de la física sobre todo, y me interesa mucho desde un punto de vista estético la explicación de los fenómenos que suceden en el mundo natural. También la biología es muy importante en el desarrollo de la historia en Inercia. Funciona muy bien a modo de metáfora, y me permite una aproximación técnica a la historia. No he querido hacer una recreación verbal de la emotividad del personaje, ni una explicación más lírica, y por eso las partes de mayor densidad textual son también las más técnicas.

Porque aunque son elementos que tenemos más relacionados con la poesía, como lo que se dice muchas veces, lo típico del polvo de estrellas y todo eso, que es un intento de darle una belleza poética a la ciencia, tú te lo cargas totalmente.

Yo creo que la ciencia tiene una belleza poética inherente. Lo que has dicho del polvo de estrellas es cierto, es una explicación sencilla para un fenómeno muy grande. Pasa igual con la evolución o con la formación de los planetas. A modo de divulgación, todo esto se puede reducir a explicaciones que, llevadas a la síntesis, son muy emocionantes por el hecho mismo de lo que son, y no hace falta adornarlas con artificios textuales. Creo además que cuando se procura darle esa pomposidad a la explicación, en muchas ocasiones se le quita parte de la belleza cruda que tiene por sí misma.

A raíz de Inercia se ha hablado mucho a nivel social, como el paro juvenil. Pero casi que veo más en esos personajes un problema menos social y más centrado en el tedio, en el dejarse llevar.

Mi intención haciendo Inercia era la explicación visual de ese tedio, lo que pasa es que el contexto en el que sucede la historia, que es el mío propio, es el que es: niveles de paro juvenil escandalosos, incertidumbre económica… Eso marca la forma en la que te relacionas con el mundo que te rodea. Si tú estás sometido a esta incertidumbre, a la fragilidad laboral y sin expectativas a medio y largo plazo, todo lo demás termina estando muy condicionado por eso.

Tú optas siempre por la no-acción, en ese sentido no es una juventud en rebeldía, no es un correr hacia delante, sino casi chocando con la pureza de las matemáticas es un existencialismo de dejarse llevar. Me da la sensación de que los personajes se dan ya por derrotados.

Eso no representa necesariamente mi punto de vista con respecto al problema, pero también es verdad que cada uno de los personajes está en una situación distinta. Ana sí parece que es una profesional con posibilidades de progresar y ella está enfocada en eso. Juan está perdido. Jaime tiene ese trabajo y sobrevive. Pero tampoco sabemos, porque no se explica, qué situación les ha llevado ahí, no sabemos si han buscado trabajo mucho o poco, si vienen de un contexto socioeconómico más perjudicado o no. Todo esto se queda en el aire, por el mismo motivo por el que la arquitectura es más bien genérica o los personajes en muchos sentidos sean estereotípicos. Quería que el estado de ánimo que se cuenta primara sobre la historia.

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Ahora que me has hablado del punto de vista, no lo reduciremos a que Jaime eres tú. Ya que si tú fueras Jaime no hubieras hecho el cómic, te hubieras quedado vendiendo discos. Pero, ¿cuánto hay de ti en Inercia?

Supongo que un montón. Pero no sólo en Jaime, también en Juan, y en Ana, en todos los personajes. Aunque la verdad es que me reconozco mucho más en el punto de vista alejado y frío, mezcla de íntimo y técnico, que en los personajes particulares y la forma en la que se comportan.

Se ve en esa sequedad, en la puesta en escena, es casi reduccionista. Yo conozco tu trabajo y sé que es un estilo que has estado trabajando mucho tiempo, pero a mí me da la sensación de que has estado buscando una depuración en lugar de una perfección.

Sí, además lo noto muchísimo más ahora que estoy haciendo otro cómic, porque durante el proceso de realización de Inercia he sentido evolucionar mi dibujo muchísimo. Me veo con una economía de líneas más pensada, una composición de página y de estructura más medidas. Sí que llegó un momento en el proceso, en los pasos previos, en el que vi que debía ir por ahí, y entonces enfoqué más conscientemente el estilo en esa dirección.

¿Sientes que has tenido que sacrificar algún alarde técnico?

Sí, claro, un montón. Pero creo que eso es un buen síntoma, cuando empiezas a sacrificar alardes técnicos en beneficio de una coherencia interna y de una cohesión en toda la obra. Ahí es cuando estás viendo cada una de las partes como eso, como partes de algo más grande.

En esa evolución de tu estilo, no puedo evitar encontrar lugares comunes con otros autores. Ese contraste entre una arquitectura de líneas muy puras, muy rectas, y unos personajes más redondeados, casi estilo cartoon, que podemos ver en clásicos como Chris Ware o autores más actuales como Alex Schubert.

Alex Schubert y Chris Ware son, sobre todo Chris Ware por la densidad de su obra, dos de los tíos que más me gustan en el mundo. Chris Ware es el que mejor hace esa puesta en contexto, los personajes siempre están muy ubicados en un entorno arquitectónico particular. Building Stories es el ejemplo perfecto de hasta qué punto se puede relacionar al personaje con el ambiente que habita, y cómo una cosa afecta a la otra.

Más que relacionar tiende a sacar fuera, hay un contraste entre el fondo y la figura que también lo vemos en Inercia. Los personajes habitan el mundo pero ese mundo no es suyo. Casi que están por estar.

Sí, puede ser, no sé. Depende de tu estilo, pero es difícil evitar que la figura orgánica sea distinta de la figura arquitectónica, porque las naturalezas son muy distintas y las formas de representarlas, si pretendes una cierta figuración, siempre tienen que ser distintas. Uno puede sintetizar, pero si quieres que sigan haciéndose reconocibles tienes que mantener esa diferencia. Alex Schubert por ejemplo, en The Blobby Boys parece que lo mantiene un poco más, pero cuando hace Fashion Cat sí veo algo mucho más técnico incluso en los personajes. Lo prefiero cuando se distingue un poco mejor.

Hablando de lo que es el autor. Yo tengo la mala suerte de conocerte desde hace muchos años. Me sorprende una cosa que pasa muchísimo, que ves una obra sin conocer el autor y piensas “éste tiene que ser un amargado encerrado en su casa”, pero después yo te conozco a ti y tienes un humor de chistes de pollas y pedos. ¿Cómo eso después lo dejas fuera de la obra?

A mí los chistes de pollas y el humor muy pasado de rosca son de las cosas que más me gustan en el mundo, y lo disfruto muchísimo cuando lo leo. Nosotros somos amigos desde hace muchos años y la mitad de nuestras conversaciones se basan en mierdas por el estilo. Lo que pasa es que sentía que darle sitio a esto no beneficiaba a la obra en absoluto. Primero porque hubiera orientado mucho la personalidad de los personajes en una dirección u otra y hubiera ido en detrimento de lo que hemos hablado antes, de hacer un cómic más abierto, y luego lo que pasa es que el diálogo en Inercia está muy medido y sirve a unos intereses muy concretos en cada punto, y probablemente los chistes de pollas se habrían terminado comiendo la intención del diálogo. Pero habrá muchos más en el que estoy haciendo ahora.

Es bueno oírlo. Sobre ese poco uso del diálogo, ¿no te da miedo, o directamente no te importa, que la obra pueda ser demasiado críptica?

No sé si me importa mucho, pero tampoco creo que sea muy críptica. A mí me cuesta saberlo porque yo no puedo acercarme a la obra con ojos extraños, pero creo que muy críptica no es. Las metáforas visuales están bastante contextualizadas y aunque es un tebeo abierto, el desarrollo de lo que se cuenta es muy claro. No da lugar, creo, a que el lector se pierda y no sepa muy bien por dónde va el eje central de la historia. Luego el estado de ánimo que cada uno le pone a cada una de las secuencias sí que está abierto, pero no me parece mal que sea así.

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La historia, a pesar de ser sencilla y lineal sin juegos temporales, está llena de muchas elipsis. El espacio off tiene una gran importancia. ¿Tú tenías la historia y la vaciaste de contenido en los puntos que te interesaba o no llegaste a llenar esos puntos en ningún momento?

Lo segundo, yo no llené esos puntos. Puede que en alguna fase preliminar sí que tuviera alguna escena que al final acabé desechando, pero la historia está construida usando cuatro o cinco acciones claves que determinan el desarrollo que yo necesitaba. Y ya a partir de ahí añadí otras tantas para darle una coherencia y una cadencia concreta a la estructura que reforzara la sensación de desidia y todo eso, pero no he tenido una historia más completa a la que luego he mutilado.

Tenías unos puntos de giro y los rellenaste para conseguir un ritmo.

Eso es, es otra forma de decirlo. Añadí otras tantas escenas para dar esa cadencia.

Hablando de tu próxima obra.  ¿Será un cómic o una novela gráfica?

Bueno, una novela gráfica es un cómic. He tenido dudas porque sigo sin tener muy claro cuál es el formato idóneo para lo que quiero contar, pero últimamente está avanzando a un ritmo en el que parece que será una novela gráfica de una extensión parecida a la de Inercia.

En el sentido temática, ¿alguna variación? Tampoco sin destrozar la sorpresa.

Habrá algunos elementos visuales con los que tenía muchas ganas de trabajar, aliens sobre todo, porque es uno de mis temas favoritos y tú lo sabes. Intentaré que sea un poco más ambiciosa en el concepto. Habrá una exploración un poquito más intensa de la vertiente técnica o física que había en Inercia.

Tu idea es seguir el mismo camino, en el cual te sientes cómodo. Quizás más investigar el medio que la narración.

No creo que puedas investigar el medio sin investigar la narración.

Me refiero a la narración implícita al cómic, no a la narración de cómo contar una historia sino de cómo contar una historia en el cómic.

Yo estoy obsesionado con los cómics, y cuando me siento a dibujar un cómic me gusta, porque me gusta así cuando lo leo en otros autores, que exprima los códigos propios del medio. Eso no quiere decir que un cómic tenga que ser un continuo artificio en el que se manipulen los medios tradicionales de la secuencia para hacer algo espectacular todo el tiempo, sino a que simplemente tenga conciencia de sí mismo. El autor debe tener en cuenta las particularidades del medio en el que está trabajando y usar las herramientas propias del mismo, que son intransferibles a otros medios, para construir su mensaje.

Muchas gracias por la entrevista, Antonio, ya puedes vestirte.

Necesito ducharme.

@bartofg
@lectorbicefalo

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