Balas perdidas Vol. 4: Días negros (David Lapham)

David Lapham - Balas perdidas 4- cubierta.indd

Balas perdidas Vol. 4: Días negros (David Lapham). La Cúpula, 2019. Rústica, 260 págs. B/N,  19,90 €

Uno de los paradigmas con los que mejor se puede explicar Balas perdidas de David Lapham es que todos los personajes pueden caer aun más bajo o que sus orígenes como personajes están localizados en un trauma producido a edades muy tempranas. El contexto histórico que fluye de mediados de los setenta a mediados de los noventa representa la catarsis de la sociedad americana y la violencia. En los setenta esta sale de los espacios marginales a espacios abiertos, going postal, lobos solitarios, asesinatos en masas y cualquiera puede ser el próximo protagonista de un noticiario. En términos posmodernos esa violencia es asumida por gran parte de la sociedad en la década de los noventa, es inherente a la cultura, y más en un momento que se proclaman diferentes apocalipsis al borde del año 2000.

El volumen Días negros nos sitúa en la antesala de la última década del siglo XX. Son los años ochenta en Los Ángeles donde un apocalipsis liberal y conservador llamado Ronald Reagan, estaba arrasando a los más desfavorecidos y dándoles alas a los que siempre han tenido menos escrúpulos a la hora de hacer dinero y acumular poder. En ese desértico panorama moral, que tan solo invita a vivir bajo la ley del más fuerte nos encontramos con los protagonistas de siempre, pero esta vez vamos a conocer la historia de Amy Racecar, sus orígenes y el porqué de su actitud un tanto hierática en el trato con otros personajes. Beth y Amy se refugian en Los Ángeles como hermanas, pero Amy en seguida empieza a hacer su vida. No va a clase, se pasa el día merodeando por la calle y no va al instituto lo que levanta las suspicacias de los vecinos y la policía. Empieza a hacer amistades furtivas, que van desde Bobby, un niño asustadizo, y  a un sospechoso tipo aspirante a artista, en general, que frecuenta locales donde va la juventud.

David-Lapham-Balas-perdidas-4-tripa-28-555x710

El artista no es más que un depredador sexual que secuestra a ambos personajes y la violencia que se ejerce sobre ellos es catártica. Amy se reconvierte y en esta última variación del personaje, la de una chica de pueblo desaparecida hace mucho tiempo. La insistencia del trauma como eje vertebrador de los personajes que constituyen este fresco del noir americano, en mayor o menor grado todos tienes un momento de caída que los marca intelectualmente, en ocasiones convirtiéndolos en personajes ridículos, emocionalmente tarados o con marcas físicas que los definirán el resto de su vida. Esta vez los protagonistas, acostumbrados a lidiar con la delincuencia, se encuentran en una lúgubre incertidumbre. Días negros es, por el momento, el ciclo narrativo más oscuro de Balas perdidas, hasta el punto que llega a sorprender al lector habitual del trabajo de Lapham. Balas perdidas es una de las grandes lecturas que definen el estado de la sociedad estadounidense de finales del s. XX. una crónica a la que se la hecho un vestido entallado a partir del relato negro y criminal. Siempre entretenido y siempre sorprendente. Ese es Lapham.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s