Spain #324:¿Dónde nos llevan estas falsas perspectivas?

Lorenzo Montatore -ÁCUIDADO, QUE TE ASESINAS! - cubierta.indd

¡Cuidado que te asesinas! (Loreno Montatore). La Cúpula, 2018. Rústica, 104 págs. Color, 12 €

Intentar hacer una crítica en función de referencias pretéritas sobre un cómic contemporáneo suele ser algo complejo. Para empezar en los últimos años se ha producido una rotura en cuanto a influencia de generación en generación, internet abre las puertas a reconocer en autores foráneos y remotos una fuente de influencia. Por otro lado, la pobre cultura de reediciones de obras del pasado de la historia del cómic español que se reduce casi exclusivamente a productos Bruguera hace que perdamos ciertas líneas, temáticas y estilos del pasado que permita reconocer una vía directa entre nuestros primeros cómics y los del presente.

Y luego está Lorenzo Montatore, que de manera consciente o inconsciente nos remonta a los autores más interesantes de eso primeros tebeos; cuando estos empezaban a ser un medio que iniciaba su proceso como medio en nuestro país con una pequeña industria detrás. Me ha sorprendido, y agradado, encontrarme con ciertos rasgos de autores como K-Hito y sus páginas, por ejemplo “De como pasan el rato Currinche y D. Turulato” publicadas en Pinocho en los años 20. Un autor que marca un cambio dentro de la escena por el innovador tratamiento de la composición y de la figura. O de Miguel Mihura que simplificó el dibujo, esquematizó la figura humana y llevó el humor al absurdo, en una serie de historietas antológicas, que carecen de personaje fijo y ganan en variedad por eso mismo. Sin olvidar el desparpajo de ese cómix underground que inició cierta recuperación lectora de historietas por parte de adultos.

Si de los dos primeros autores hereda algunas cuestiones estéticas como la simplificación de la figura humana, el humor absurdo tirando a lo amargo y una composición focalizada en los elementos básicos de la escena; de hecho al final del relato cuestiona algunos aspectos compositivos; del underground adopta el viaje callejero, las drogas, la irrupción en locales surrealistas, las referencias tanto musicales como textuales a la cultura popular, como ya hiciera en La muerte y Román Tesoro la anterior obra del autor. A eso hay que sumarle la interferencia e intervención narrativa de la ficción dentro de la ficción como algo disruptivo que encuentra su espacio en la realidad del relato.

Lorenzo Montatore -ÁCUIDADO, QUE TE ASESINAS! - tripa.indd

La historia de fondo se mueve por una trama sencilla en la que Centramina, una escritora bloqueada, y Optalidón, se adentran en la noche con el fin de romper con la obstrucción creativa que le impide seguir con la historia que está escribiendo. Mientras que los dos protagonistas inician su odisea personal, que se convierte en un trayecto que empieza en una tienda de desavíos que está abierta todo el día, sigue por garitos imposibles, encuentros con seres/personas que cumplen la función de dirigir a los protagonistas hacia la siguiente fase del cuento para acabar tirada en la calle. Por su lado la ficción dentro de la ficción va tomando cuerpo e introduciéndose en la vida de la protagonista, se introduce viñeta a viñeta en la parrilla de aventuras del viaje de Centramina.

Lorenzo Montatore apunta en una dirección que pocos autores contemporáneos hacen, sus obras son personales y eso se proyecta en los referentes culturales de carácter popular. Como apunta Steven Johnson en Everything bad is good for you estos textos son los más nutritivos, los que tienen más matices y los que nos permiten incorporarlos a nuestra experiencia personal experimentando con ellos. En eso el autor es un maestro no busca ni la referencia, ni el guiño, ni la complicidad del lector; ni tan siquiera son una cita u homenaje, funciona como parte fundamental de la obra como algo personal e intransferible, algo indistinguiblemente propio. ¡Cuidado que te asesinas! es un trabajo único indiscutiblemente personal, vanguardista y underground, pero que en ningún momento huele a batiburrillo sino a obra construido como un todo.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Vampiros Everywhere

jovenes 1

Jóvenes ocultos (Tim Seeley y Scott Godlewski) ECC, 2017. Rústica, 144 págs. Color, 13,50€

El tópico dice que nunca hay segundas partes buenas, eso aparte de no ser una verdad constatada, se trata de una afirmación que tiene que ver más con la perdida de sorpresa sobre la continuación de un texto que sobre la calidad del mismo. En el caso de las continuaciones en cómic de obras que pertenecen a otros medios, por lo general, videojuegos y televisión, buscan alargar el texto primario, pero para un público devoto y que busca expandir la experiencia de la obra original ya sea porque les gusta un personaje en concreto, la relación entre estos o como una simple prolongación diegética de la situación.

El caso del comic que continua la película Jovenes ocultos (Joel Schumacher, 1987) funciona a nivel de prolongación, un texto cerrado que se continua con los mismos personajes a partir de la situación en la que se concluyó el texto primario. Pero en ningún momento nos encontramos con un trabajo que arrastra hasta desgastar la película original sino una segunda parte en toda regla y una utilización de los recursos visuales del film que buscan ampliar el discurso diegético y estético de la historia en la que se basa. Básicamente porque el escenario es muy atractivo, los tres adolescentes protagonista que enganchan, y principalmente por estar basada en una película hecha para entretener y poco más, que por el camino se convirtió en un texto de culto.

jovenes 2

Nos encontramos, pues, a los hermanos Frog, a los, también, hermanos Michael y Sam, Estrella, al abuelo de estos, la gran protagonista, Santa Carla, una ciudad costera de veraneo con un pasado bajo el subsuelo, y, como no, vampiros. La expansión pasa por ampliar el significado de los espacios y mostrar algunos más, pero sobre todo por la reutilización de algunos personajes de la película dándoles un trasfondo más que interesante. Por un lado, el abuelo forma parte de una asociación de cazavampiros y el saxofonista ciclado que aparece en las cintas que también se dedica a matar chupasangres. De ahí surge una historia en la que todos los protagonistas de la película se encuentran de nuevo ampliando el espectro de personajes malignos.

Jovenes ocultos es un regalo para los fans de la película y no solo para estos, también para los nostálgicos del cine comercial de los ochenta. Amplia el universo de una manera brillante hasta convertirse en la secuela perfecta. Tim Seeley y Scott Godlewski montan un artilugio que conecta directamente con la narrativa principal a la vez de ser entretenido y divertido con una óptica difícil de preservar a día de hoy; respeta los tempos narrativos de las pelis de aquel periodo, pero conservando los actuales, por lo que el relato en su globalidad no se resiente. En definitiva: diversión asegurada.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Spain is Pain #323: proxémica.

Siete Sitios Sin ti Cubierta.indd

Siete sitios sin ti (Juan Berrio). Dibbuks, 2018. Cartoné, 112 págs. Color, 18€

Juan Berrio es uno de esos autores que es un secreto a voces, uno de los pocos que sabe mantener un equilibrio, fundamental para la narración, entre los espacios y los personajes. A veces a uno le cuesta decidir en cuál de estos dos aspectos focalizar la lectura. Las localizaciones en su trabajo constituyen quizás el rasgo más importante de su obra, por ahí transitan sus personajes ficcionales, a través de estos podemos saber más de ellos, de su forma de entender el mundo, y como se sienten a través de esa relación con el espacio. Pero es en la proxémica entre estas dos características donde los personajes revelan sus verdaderas intenciones, principalmente hacia ellos mismos.

Sietes sitios sin ti es un relato sobre las ausencias que están presentes en todo momento. Los espacios suponen, o deberían de hacerlo, una superación de estos vacíos que se traducen en una serie de carencias emocionales que se deben de ir sobreponiendose poco a poco. Elena la protagonista articula esta superación a habitar diferentes espacios que le tienen que ir aportando otros tantos estados emocionales. La historia que plantea Juan Berrio es la de una separación de pareja contada desde el punto de vista de ella y de cómo los sitios que habita de manera fija o temporal condicionan un cambio de mentalidad en ella.

siete2

Los grandes ausentes del relato son los hombres; Jorge y un amigo de Elena, el primero no está físicamente, pero todo el mundo le recuerda a Elena su presencia. Este la ha abandonado sin esbozar ningún motivo aparente, simplemente ha dejado de ir a la casa que comparte con la protagonista y esta decide irse a un lugar nuevo que no le recuerde a su pareja. Pero la opción de Elena no es la de recordar eternamente a Jorge, ni idealizarlo; esa hubiese sido la opción más sencilla por parte del autor, crear un relato sobre la memoria del personaje desaparecido para que el lector lo reimagine para encontrárselo en el capítulo final. Aquí aparece como un remedo de la pareja perfecta, atento y con recursos, pero que funcionan más a modo de palanca secreta que abre el corazón de la protagonista más que por un sentimiento real. Por otro lado, el amigo, que quiere conquistar a Elena en ese momento de ruptura, se presenta, también, como una pareja perfecta y atenta. Ambos son un constructo, no una realidad, una idealización de los nuevos hombres nuevos no real sino idealizada por ellos mismos. A pesar de ello Elena sigue con una búsqueda personal a través de los espacios.

Juan Berrio lejos de mostrar un momento crucial en la vida de una persona como algo cargado de rabia o pasional decide dejar fluir la narrativa. Hay cierta languidez en la concepción de los personajes que se conjuga con unos colores apagados unos espacios definidos, pero con una cierta mirada etérea hacia estos para incrementar la sensación de paseo entre las nubes por la que camina Elena. La obra, que al menos en principio, puede parecer que se encamina hacia la tristeza de la persona abandonada se convierte en un camino que conduce a un punto cero de descubrimiento personal. Por el camino nos encontramos con el arte de Juan Berrio un autor de cómics único capaz de hacer que el lector se sumerja en los espacios y navegue con los personajes.

Otras obras de Juan Berrio reseñadas:

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo