Spain is Pain #313:Lo sórdido en negro

alta1

Alta Tensión (Alfredo Pons). La Cúpula, 2017. Rústica, 144 págs. B/N y color, 19 €

A estas alturas del s. XXI resulta gratificante revisar y releer algunos de los autores nacionales que configuraron el “canon clásico” de El Víbora este año ya hemos podido disfrutar, en el sentido más amplio de la palabra, del integral de Anarcoma y ahora toca con otro de los referentes de la emblemática publicación Alfredo Pons y una recopilación de sus páginas para la mítica revista de comix bajo el título de Alta Tensión. Como la revisión del trabajo de Nazario y la de Pons es reciente es interesante ver cómo nos encontramos en ambos autores un rasgo común: Barcelona. Ambos narran la ciudad como nunca se había hecho hasta aquel momento. Una ciudad que viscosa, tal como la define Pons en alguno de sus relatos, contada al lector a través de una definición coral, algo en lo que los dos también coinciden. Pero, divergen, eso sí, en el tono del relato y la utilización de géneros narrativos. Mientras Nazario opta por un toque de ciencia ficción y tragicomedia Pons se decide por el el relato negro.

Alfredo Pons nos propone una visión de la ciudad que evita lo clasista poniendo a todo tipo de personajes en un entorno sórdido en el que lo moral es algo que se queda fuera de cualquier consideración. Tanto hombres como mujeres saben a qué salen a la calle y nadie, casi nadie, es inocente. La ciudad se convierte en un espacio de vicio, muerte y sexo consensuado por todos aquellos que la habitan y la noche en un paradigma de libertad en el que todo vale y en el que los roles de género se reformulan. Las historias cortas que componen el volumen están poblados de mujeres, la grandes protagonistas de Pons; están pasan, en mayor y menor grado, por ser femmes fatales capaces en gran medida de controlar el entorno que les rodea. Son mujeres fuertes que se enfrentan a la muerte no solo como victimas sino también como ejecutoras, también con un rol dominante en el ámbito sexual.

alta2

Pero no son solo las personas, las situaciones y las localizaciones construyen el relato al mismo nivel que la narrativa. Las primeras sorprenden por la normalidad es el día a día, la prostituta que ejerce su trabajo sin mayor problema o se enfrenta a una escena violenta, los hombres aceptan su posición de poder, al menos en primera instancia, gestionan en gran medida la violencia, pero tampoco son capaces de salirse del camino marcado por el destino, la posición social o la situación personal. En cuanto a los espacios utilizados son aquellos que narrativamente, en el aspecto visual, vincula de manera definitiva a los personajes con el género narrativo. Malas calles, bares cutres, locales de alterne e, incluso, en algún momento una casa lujosa de alguien que le gusta juntarse con la gente que vive en la parte oscura de la sociedad. Quizás las historias de Pons sean más oscuras que negras, y los responsable de esto son los personajes que sin ser lúgubres alojan en su interior la capacidad de normalizar la muerte y la violencia en las calles.

Si bien gran parte los relatos del título tienen como localización la ciudad Condal en algunos casos no se determina el nombre del lugar, pero se intuye que puede ser la capital catalana. Eso nos lleva a una cuestión de proximidad, el lector asume el espacio como propio y los topos del género narrativo se abren alejándolo de los tópicos estadounidenses. Por otro lado, están los homenajes desde Hitchcock a las adaptaciones de Bukowski y Bloch abriendo y asumiendo su propia obra dentro de los cánones del negro y desubicándolo de los bajos fondos de las urbes estadounidenses. En definitiva, una joyita para los aficionados al relato negro y un buen libro para recorrer las páginas de uno de los referentes del cómic español de finales del s. XX.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Anuncios

2 comentarios en “Spain is Pain #313:Lo sórdido en negro

  1. A veces hay que entender la época, el paro era atroz y no había ayudas de ningún tipo, la heroína se había introducido en todos los ambientes de la sociedad.Los dictadores habían perdido el poder pero estaban ahí, arruinando la vida de todo díos, la sagrada constitución española fue hecha a golpe de amenaza ojo que volvemos los militares, no era EtA la única que mataba estaba el GAl, los guerrilleros dando palizas, etc. etc. hacía falta saber sobrevivir fuera de casa y de los brazos de la Santa Iglesia. No había color el mundo era en blanco y negro pero conseguimos todos los derechos que hoy tenéis y estáis perdiendo, y que quieres que te diga todo se ve según el color por el que se mira. Seguro que la mirada desde la vida confortante llena de pienso y de dame pan y llamame tonto de hoy en día será esa de ¡Que horror, por dios!

    • Gracias por comentar. Recuerdo a la perfección esos años por lo vivido en casa por el tema del trabajo y a muchos de los chavales que mayores que yo ver como cayeron en las drogas. Fue un periodo duro, una ducha de realidad frente a lo que se esperaba de la tan deseada libertad. La lectura del trabajo de Pons es diferente ahora de la que pude hacer en su momento. A día de hoy me fascina la capacidad de mostrar esos aspectos de la sociedad del momento y meterlo por el filtro del genero negro y que no chirriara de ninguna manera. Todo lo contrario ambos elementos se conjugan a la perfección. Pero no se trata del “¡Que horror, por dios!” sino más de la fascinación por la valentía de unos autores capaces de narrar todo eso en tiempo presente ya sea a través del género narrativo o soltándolo de manera cruda.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s