Northlanders – El asedio de París (Brian Wood, Riccardo Burchielli, Becky Cloonan y Simon Gane)

asedio-paris-portadaNorthlanders – El asedio de París (Brian Wood, Riccardo Burchielli, Becky Cloonan y Simon Gane) ECC, 2016. Cartoné, 240 págs. Color, 23 €

Para cualquiera que haya llegado al cuarto tomo del recopilatorio de la serie Northlanders de Brian Wood ya quedan pocos misterios fundamentales sobre lo que significó ser vikingo en la Edad Media, ya conocemos las tribulaciones de estos hombres y mujeres a lo largo del norte de Europa, desde Islandia hasta Rusia, con alguna que otra incursión a tierras más solidas que no permanecieron ajenos a estos seres de pasión y lucha. En el cuarto volumen, El asedio de París, el fresco se va complementando con nuevos detalles que nos hablan desde la agonía del paganismo ante la llegada del cristianismo, hasta la lucha sin cuartel por una joya tan poco valiosa como la París medieval, dicho sea sin ninguna ironía.

La primera historia contenida en el presente volumen, Metal, es la más larga del tomo y la más fantástica de las mostradas hasta ahora en la colección. En la misma, dibujada por Riccardo Burchielli, asistimos a las desventuras de un joven herrero y su amante, una antigua monja, en lucha continua contra los cristianos que se expanden poco a poco, y a golpe de plata, por las tierras vikingas, trayendo e implantando su fe sin la necesidad de recurrir a las armas. Aunque hasta ahora Brian Wood había contenido sus historias dentro del realismo histórico, o al menos huyendo de los detalles más fantasiosos de las crónicas de la época, en esta ocasión no tiene problemas con hacer a los antiguos dioses nórdicos unos personajes más de la trama. Aunque tampoco se puede negar que el autor bien juega para hacer recaer en la mente del lector la toma de la última decisión, teniendo que elegir entre la existencia de la magia o los estados alterados de la mente.

paris2

El tomo continúa con La chica en el hielo, una historia en dos partes con un delicado dibujo de Becky Cloonan, con un fantástico uso de los negros. Una historia tan sencilla en su trama como compleja en su profundidad, en una Islandia donde el hombre vikingo comienza a vivir su edad crepuscular. El asedio de París se cierra con el arco que da nombre al cuarto volumen de Northlanders, donde asistimos a una de las varias veces que la ciudad francesa fue asediada y víctima del pillaje francés. El dibujo de Simon Gane huye del realismo más claro para entrar en la caricatura sin sutilezas, un marco perfecto para la violencia contenida que guardan estas páginas, la crónica de una batalla que no termina de llegar independientemente del ansia de sangre que tienen sus protagonistas, una aventura bélica que tan bien podría ocurrir en la Francia del siglo IX como en las trincheras de la Gran Guerra.

@bartofg
@lectorbicefalo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s