Nuestro otro universo

Orbitador

Orbitador (Warren Ellis, Colleen Doran y Dave Stewart) ECC, 2016. Cartoné, 112 págs. Color, 13,5 €

Hay temas que siempre funcionan en la ciencia ficción, y uno de ellos es el de los astronautas que vuelven a la Tierra y ya no son los mismos. Estos por lo general sufren un tipo de transformación física que en realidad es holística. La psique de los navegantes espaciales se puede ver afectada de dos maneras: por un lado pueden convertirse en una especie de Mesías tras ver la faz de Dios en sus viajes intergalácticos o bien se ven sumidos en una especie de enajenación mental en la que sufren una regresión a un estado mucho más primitivo en el que rompen con las formas de la civilización terrestre. Algunos ejemplos cinematográficos de esta segunda tendencia son El experimento del doctor Quatermass (Val Guest, 1955) o Viscosidad (William Sachs, 1977) en la que el retorno de los exploradores galácticos suponía una rotura total con los humanos terrestres, en el segundo caso suponía la perdida de la corporeidad del mismo protagonista.

Sin embargo, el caso de Orbitador se mueve a medio camino de las dos opciones comentadas. Ellis narra la vuelta Venture, el último trasbordador espacial lanzado en el pasado antes de que empezaran los viajes tripulados por robots. El desarrollo espacial del relato se construye en una sociedad en la que la tecnología ha pasado a un segundo plano, lo mismo sucede con la ciencia y la investigación. Esa idea nos lleva a otra: estamos ante un relato social que se articula a través de la ciencia ficción. Los autores esbozan un relato coral en el que se focaliza en algunos de los personajes, básicamente los científicos y John Cost, el único superviviente del misterioso viaje de 100 años del Venture.

Orbiter-02

Pero no solo es este tripulante solitario el que ha cambiado, que empieza a relacionarse con humanos en un estado primitivo de violencia para convertirse en una especie de mediador de la percepción cambiante del universo. La nave en si misma se convierte en un ente orgánico recubierto de piel poseyendo en su interior órganos vitales. Todo apunta a un cambio de paradigma científico que Ellis, a modo de manifiesto, redirige el punto de vista hacia una nueva forma de aproximarse a los secretos del universo y de entender la ciencia de otra manera. El universo es un ente vivo y como tal solo va a tolerar la exploración por parte de otros seres vivos, incluyendo los vehículos destinados a estas labores.

Orbitador es un relato sencillo de ciencia ficción que saca provecho a los recursos de este género narrativo para establecer un relato mucho más amplio. Sin perderse mucho en tecnojerga y en pajas mentales sobre los viajes espaciales. Este profundiza en aspectos espaciales y sobre la construcción de la percepción de la realidad. Funciona muy bien como One-shot o como un buen capítulo de The Twilight Zone, pero principalmente como un buena obra que merece una atenta lectura, sobre todo en la intensa recta final del mismo. En el que se queda un poso veraderamente inquietante sobre los científicos y a los guetos a los que se va viendo reducida su actividad investigadora.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

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