El Tezuka más crudo

cubierta_devorar_la_tierra_ok.indd

Devorar la Tierra (Osamu Tezuka) Ecc, 2016. Rústica, 520 págs. B/N, 27€

Las recientes ediciones de diferentes títulos de temática adulta de Osamu Tezuka nos hacen pensar que se trata de un autor clarividente. En Tezuka no solo debemos reconocer su labor como padre del manga actual con una influencia que pocos autores del medio desde finales del XIX hasta nuestros días pueden igualar. Sino que desde finales de los 60 y a lo largo de los 70 tuvo la visión necesaria para poder plasmar una serie de temas que en aquel momento el manga comercial no trataba. La canción de Apolo (1970), Oda a Kirihito (1970-1971), el libro de los insectos (1970) o MW (1976-1978) son un ejemplo de como este autor es capaz de reivindicar los valores de crónica y denuncia en un manga abierto a todo tipo de lectores.

En este periodo, y a partir de las obras mencionadas podemos extraer una primera conclusión: la principal preocupación del autor son las posibles consecuencias de un capitalismo galopante en una sociedad recién salida de una guerra devastadora y, que en menos de un siglo ha sufrido dos reconversiones socio-económicas forzadas, ambas, por el gobierno de EEUU. La primera por parte del comodoro Matthew Perry que provocaría el advenimiento del Periodo de Renovación Meiji y la segunda tras el fin de la guerra comandad por el General McArthur del año 1945 a 1952, por el que se creó una nueva constitución para el país que reformula las bases estructurales del mismo, en cierta manera a imagen y semejanza a ciertas estructuras económicas estadounidenses.

devorar2

Devorar la tierra se publica en 1968, algo menos de dos décadas después de la salida de los americanos del país, justo en el momento en el que Japón se empieza a reconvertir en un país volcado en la renovación industrial y empresarial del mismo, en el que Tezuka empieza a observar una serie de tics que hacen inquietar su espíritu humanista. El origen de la historia parte de la perversión del capitalismo. La hija de un gran científico se casa con un hombre ambicioso que no duda en vender el trabajo de este a los nazis y provoca más tarde la muerte del científico. La hija huye con su prole, 7 niñas a las que criará en una isla en la que trabaja la Srta. Critos. Antes de morir la madre le pide venganza a sus hijas, no del padre sino del mundos y urde de manera breve un plan en tres partes: primero devaluar el dinero por robar la felicidad de los seres humanos, en segundo lugar poner en evidencia la ley para tomar conciencia de lo injusta que es y por último burlarse de todos los hombres del mundo.

Dicha venganza es la que articula el relato que maneja de forma magistral las trama principal, la de la venganza con otras de carácter secundario que tienen que ver con las consecuencias de este plan. Para ello con la ayuda de Critos, que es científica, desarrollan una piel artificial por la cual todo el mundo podrá ser quien quiera y como quiera, esto provoca el no poder acusar a nadie de un delito al desconocer la identidad real. Con la ayuda de esta piel construyen la mujer más deseable del planeta Zephyrus, las siete hermanas se disfrazaran con esta piel para volver locos a los hombres, burlarse de ellos, defenestrarlos y poder conseguir lo que quieran de los más poderosos. En cuanto al capital devalúan las principales economías del mundo haciendo abarrotando las reservas de oro de todo el mundo. Tan solo un hombre, Gohonmatsu, un borracho que no siente la menor atracción por las mujeres consigue apartarse de dicha “catástrofe”.

devorar3

La maestría de Tezuka allá por 1968 nos ofrece obras como esta que carga contra un capitalismo creciente, plantea el final del mismo como una consecuencia de este sistema económico: el culpable del fin del capitalismo será el propio capitalismo. Esto nos llevará a una nueva edad media en la que la tecnología será aquella que nos permita sobrevivir en el día a día para cubrir las necesidades mínimas. El entramado narrativo es crudo, Tezuka hace vivir un infierno a todos los personajes en una carrera sin fondo en la que todo está escrito. No se trata de evitar la venganza sino de ver los motivaciones de los personajes, la corrupción de las estructuras sociales o hacer comprender lo que era un nuevo mundo, lo cual desde la actualidad resulta bastante fresco. Devorar la Tierra es otro, como casi todos, título de Osamu Tezuka, un autor del que todavía nos queda mucho por descubrir por estos lares.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s