Los hijos del norte

northlanders_regreso_sven
Northlanders: El regreso de Sven (Brian Wood, Davide Gianfelice y Dean Ormston) ECC, 2015. Cartoné, 248 págs. Color, 24 €

En su novela El reino, el escritor francés Emmanuel Carrère defiende que cuando el cristianismo llegó a las tierras europeas, principalmente Grecia, la antigua Gran Grecia de la antigüedad, nadie creía ya en los dioses grecorromanos. El cristianismo supuso un impacto pues se entendía más como una filosofía religiosa y mística frente a los cuentos folklóricos a los que Zeus y sus camaradas se habían visto reducidos. Ciertamente es algo parecido a lo que sucede actualmente, cuando no son pocos los que reducen las creencias cristianas al folklore para abrazar otras religiones, como puede ser el budismo, al sentirlas como algo nuevo y por tanto más cargado de misterio y espiritualidad. Esto nos da a entender que tanto el escepticismo como el espiritualismo han existido siempre en el corazón de los hombres, siendo tan importante la duda de creer como la de en qué creer.

En el primer tomo de Northlanders, El regreso de Sven, el guionista Brian Wood desarrolla dos historias que hablan tanto de los vikingos, los hombres del norte, como de sus relaciones con el resto del mundo conocido, con especial interés en los trasvases religiosos de la época. No cabe duda de que los vikingos están de moda, desde un punto de vista serio e histórico, muestra de lo cual son las series Vikingos y The last Kingdom, en las cuales se trata con detalle la historia del norte de Europa durante el final de la Alta Edad Media, época que la zona vivió como los últimos tiempos de gloria de los vikingos y el ascenso de los sajones, dos pueblos acostumbrados a matarse entre sí. Y por lo que podemos leer en Northlanders, Brian Wood sabe de lo que escribe, o al menos para alguien simplemente interesado en la historia medieval europea encuentra correlación con lo que ya sabía al mismo tiempo que disfruta incontables nuevos datos. Porque que nadie se engañe, puede que los bárbaros no fueran tan exquisitos ni estuvieran tan avanzados como Al-Ándalus o el imperio Bizantino, pero lo suplían con enormes cantidades de violencia y una historia que merece ser contada.

Brian Wood nos regala en El regreso de Sven, la historia de un vikingo que a finales del siglo X vuelve a su tierra natal, al norte de Escocia, tras servir como mercenario en Constantinopla; más del relato de un niño a finales del siglo VIII que vive los primeros años del cristianismo en lo que sería Inglaterra, además de los saqueos indiscriminados de los vikingos. Que nadie se engañe, ambas historias están llenas de acción y emoción, son relatos donde el trabajo de Brian Wood brilla consiguiendo que el lector quiera saber en todo momento que será lo próximo que suceda. Ambos relatos tienen una cantidad más que notable de emoción, épica y fatalismo para que la lectura no se detenga salvo fuerza mayor, al mismo tiempo que se nos cuelan incontables informaciones sobre la época y sus gentes, que si te parecen interesantes pues mejor, pero es que aunque no te interese lo más mínimo la historia medieval, están tan bien colocadas en la trama que no molestan lo más mínimo. Con Brian Wood aprender es divertido.

northlanders

La primera historia de Northlanders, El regreso de Sven es el clásico retorno del héroe que le ha dado la espalda a su tierra natal, vuelve con la única intención de reclamar una herencia para volver a desaparecer, pero al final termina reencontrándose con su cultura. Lo bueno es que Brian Wood consigue dar las suficientes pinceladas y alejarse del camino preestablecido para que El regreso de Sven no termine convirtiéndose en el típico retorno del heredero exiliado, la historia tiene mucho más que ofrecer al mismo tiempo que sus personajes son mucho más complejos y orbitan inexorablemente la fatalidad. Para esta historia Brian Wood cuenta con el dibujo de Davide Gianfelice, quien realiza una labor más que correcta, aunque se podría agradecer un trazo menos angulado, pues termina resultando el dibujo demasiado caricaturesco, que aunque está bien para un cómic de acción o aventuras se antojaría algo más realista que lo acercara a un planteamiento más histórico y menos de fantasía.

La segunda historia Lindisfarne, sólo necesita dos números para contarnos el pillaje de uno de los primeros y más importantes monasterios de Inglaterra, todo desde el punto de vista de un niño que se revela frente al cristianismo adoptado por su padre, buscando el consuelo en los antiguos dioses nórdicos de su madre. Como aquí Brian Wood sólo tiene dos números frente a los ocho de la historia anterior, necesita ir más rápido, algo que ayuda a que la historia, un asalto rápido, se lea como sucede, como un relámpago de violencia. Para estas páginas, contamos con el dibujo de Dean Ormston, que parece estar más dotado tanto para los personajes históricos como para la atmósfera gris y misteriosa del norte de Europa. Aunque en todo caso, y aplicable a las dos historias, es importante remarcar el trabajo en el color de Dave McCaig, que mejora lo realizado por sus compañeros y le da una carga más de significado. Así que ahora lo único que queda es volver y continuar leyendo las otras historias de Northlanders, donde seguro que Brian Wood nos tiene preparados más relatos con los que enseñarnos lo que era ser un vikingo hace unos mil años.

@bartofg
@lectorbicefalo

Anuncios

Un comentario en “Los hijos del norte

  1. Pingback: Northlanders – La cruz + el martillo (Brian Wood, Ryan Kelly, Vasilis Lolos, Danijel Zezelj y Davide Gianfelice) | El lector bicefalo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s