El juego de las apariencias

Portada_LaIslaDeLasMujeres_0
La isla de las mujeres (Zanzim). Dibbuks, 2015. Cartoné. 80 págs. Color. 18 €

La principal dualidad a la hora de separar a los seres humanos en dos macrogrupos es el género, nada como hombres y mujeres para levantar una muralla que casi separa a la raza en dos. Da igual que hablemos de viejos y jóvenes o ricos y pobres, las mayores diferencias estarán siempre en el sexo. Todo sin olvidar que sexo y género ni siquiera tienen porque ser lo mismo. Así que encontraremos desde quienes luchan por derivar todas las fronteras entre los dos grupos hasta los que defienden el valor positivo de la diferencia. Después están los peligrosos, los que abogan por la subyugación del otro, papel que casi siempre ha recaído en el hombre, por no decir siempre. Esperemos que todo termine en un feliz estado en el que hombres y mujeres sean iguales con derecho a diferenciarse sin molestar a lo más mínimo al otro.

Pero claro, la destrucción de un modelo único, el del hombre como único ciudadano real y la mujer como complemento, ha traído una alegre anarquía en la que las mujeres luchan por definirse como sujetos libres y los hombres deben aprender a compartir. Y con esto no hablamos sólo de derechos civiles u oportunidades laborales, elementos tan primigenios como el amor se han reinventado más en el último siglo que en los milenios de historia humana que le preceden. Con lo que obras como La isla de las mujeres de Zanzim, con un perfecto color de Hubert, son un interesante juego sobre las relaciones e interacciones entre hombres y mujeres. Zanzim parte de una figura donjuanesca, Céleste Bompard, un piloto de acrobacias que se embarca en la Gran Guerra transportando las cartas de amor de los soldados del frente. Esto trae al señor Bompard un poco al fresco, ya que está acostumbrado a conquistar a cualquier mujer que desee con la misma velocidad a la que la cambia por otra.

Sin embargo, todo esto cambia cuando el Zanzim hace que su protagonista estrelle su avión en una isla de aspecto tropical poblada por una tribu compuesta únicamente por mujeres. La obra Neputno de Jean-Yves Delitte presenta un capítulo parecido, atrapando también a sus personajes con una civilización perdida de mujeres, aunque Delitte las convierte en simples caníbales sexuales y alimenticias. Zanzim estira la historia para presentar un estudio algo más profundo, y notablemente más cómico, de las relaciones entre hombres y mujeres. Céleste Bompard es un zorro encerrado en el mayor gallinero del mundo, donde se ve obligado, sin poder hacer absolutamente nada para evitarlo, a servir a las mujeres en todos los sentidos. Aunque para desgracia del protagonista, el sentido sexual es el menos recurrido por sus captoras.

Laisladelasmujeres_Page_1

Esta historia, que podría dar para una fantasía erótica masculina o para una fantasía vengativa femenina, se convierte en Zanzim, por difícil que pueda parecer, en una historia de ternura, en una construcción continua de puentes entre los dos géneros, desde un prisma muy actual. Céleste Bompard se ve obligado a servir a las mujeres y lo que comienza siendo una tortura acaba dando lugar a un punto de unión. Las amazonas descubren que Bompard es un gran cocinero, y es a través de la cocina, del estómago, como el hombre termina conquistado a las mujeres. De este modo, Zanzim rompe un primero modelo con el cambio de roles, que también puede entenderse como el final del monopolio por parte de un género. Pero es posteriormente, con el tema de la narración cuando La isla de las mujeres alcanza un nuevo nivel, ya que Bompard recupera el correo que transportaba y se dedica a entretener, y embelesar, a las mujeres, narrando los descarnados sentimientos que los soldados de las trincheras transmiten a sus amadas en la retaguardia.

Al final, Céleste Bompard es un hombre totalmente cambiado, abierto más al amor, pero sobre todo al respeto, al igual que las mujeres, que terminan viendo al hombre no como al enemigo, si no como al compañero. Pero por suerte, Zanzim no termina su relato con una utopía perfecta en la que un hombre es la pareja ideal de una tribu de hermosas isleñas, haciendo que las últimas páginas de su obra nos obliguen a replantearnos todo lo que hemos leído, pues a través del humor y la ternura, el autor teje una reflexión sincera, incluso descarnada, sobre las relaciones entre hombres y mujeres, un tema que posiblemente, y con suerte, jamás se agote.

@bartofg
@lectorbicefalo

Anuncios

Un comentario en “El juego de las apariencias

  1. Pingback: Lo mejor más allá de las fronteras nacionales del 2015 | El lector bicefalo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s