El héroe colectivo.

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El viaje de Shackelton (William Grill) Impedimenta, 2014. Cartoné, 76 págs. Color, 19,95€

Imaginemos una nieve tan blanca y un hielo tan transparente que se confunde con el blanco de una página. Ese blanco, esa nieve y ese hielo se convierte en una trampa mortal para los intrépidos aventureros que se atreven a adentrarse en tal desierto visual y un elemento favorable para aquel narrador que pueda convertir ese rasgo en virtud. Se habla mucho del vértigo que la página en blanco causa al escritor, al dibujante o a ilustrador; de ahí que para mi existen dos tipos de dibujantes, aquellos que dibujan en la página, y los que lo hacen con esta. Para los primeros la página en blanco es un instrumento físico sobre el que los artistas realizan su trabajo; para los segundos la página es una parte de la narración que sirve para construir la historia.

William Grill es de los segundos, o al menos así lo demuestra en El viaje de Shackelton, una obra en la que el blanco de la página se confunde con el de la página, siendo esta un elemento gráfico y fundamental en la construcción de la narración. Estamos ante un libro ilustrado, en el que la posición de la ilustración y de los textos contribuye en la experiencia lectora de la audiencia. Las páginas carecen de viñetas o de cualquier otro tipo de estructuración formal que constriña la composición de página. Porque es esta, o la doble página, la que da la medida de cara a una composición dominada por el color blanco.shack2

La utilización de ese color es fundamental para entender la esencia de un relato que narra una de las últimas empresas de la Edad Heroica de las exploraciones cuando la Antártida era, o más bien, empezaba a dejar de ser el último territorio virgen y en el que todavía los exploradores podían conseguir un hito concreto: en el caso de Shackelton atravesar el polo sur de mar a mar. Una peripecia, revestida de carácter científico, pero cuyo mayor interés es en sí mismo las ganas de adentrarse en lo desconocido del propio Shackelton. Para el resto de los tripulantes era una misión sin más pero que a la larga sí que constituyó la que quizás sea la una de las últimas gran aventuras del hombre. En El viaje de Shackelton la construcción del relato de aventuras no se construye sobre los cimientos del arquetípico aventurero-heroe, esta sino sobre la colectividad. Esta adquiere un valor de lo coral por encima del individuo, Shackelton promueve el sentido de comunidad como un triunfo por encima del hecho aventurero.

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En el sentido de realzar lo colectivo viene parte del discurso visual, todos los personajes carecen, a parte de las vestimentas de una fisonomía propia, de esa manera el héroe colectivo realza su valor. La hazaña pasa de manufacturarse de las manos de una sola persona a ser un hecho basado en la construcción de toda la tripulación. Todos los elementos vistos hasta ahora: la utilización de la página, el blanco como elemento constitutivo de la narración, lo anónimo en lo visual del relato y el valor del trabajo colectivo; hacen de El viaje de Shackelton un libro para entender la reconstrucción del individuo y de su integración en una comunidad de valores que actúan y repercuten sobre todos y cada uno de sus miembros. Es más es un estupendo relato iniciático, no solo para los más jóvenes sino también para aquellos que nos gusta el relato de aventuras canónico, pero visto desde otra perspectiva.

@Mr_Miquelpg

@lectorbicefalo

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